jueves, 4 de julio de 2019

Un tercio de los menores españoles sufre acoso en internet

CIBERACOSO

Afecta más a los niños que a las niñas


Las nuevas tecnologías han disparado los casos de acosos entre los menores, una práctica que tiene nombre propio: grooming. Los acosadores sexuales se aprovechan de internet para coaccionar menores. Uno de cada tres menores ha sido víctima de ciberacoso y uno de cada cinco lo ha ejercido sobre otro, así lo revela un informe elaborado por por EU Kids Online con el apoyo del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe).
El móvil y el acceso a los servicios de mensajería han disparado los casos de acoso entre los más jóvenes. En tan solo cuatro años, las denuncias por grooming han pasado de 92 en 2013 a 394 en 2017 y las niñas son las protagonistas, según apunta el instituto español de ciberseguridad. La democratización de la tecnología en España es un hecho. España es líder mundial por penetración de smartphones, con un 88% de usuarios únicos, 22 puntos por encima de la media mundial. Un acceso que cada vez se produce con mayor rapidez.
La edad a la que los jóvenes españoles comienzan a tener smartphone propio se adelanta año tras año. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la disposición de un teléfono inteligente se incrementa significativamente a partir de los 10 años. Así, tres de cada cuatro niños de 12 años tienen teléfono móvil, y la mitad de los niños con 11 años también lo tiene. A partir de los 13 años (86%) la tendencia se eleva hasta alcanzar el 93,9% en la población de 15 años.
La irrupción de los teléfonos móviles ha cambiado la forma de relacionarse siete de cada diez menores de entre 9 y 17 años dedica la mayor parte del consumo online a comunicarse con sus familias y amistades; un 63% al ocio, el 46% a jugar y el 43% a realizar tareas escolares.
El estudio Actividades, mediación, oportunidades y riesgos online de los menores en la era de la convergencia mediática realizado a jóvenes españoles revela un importante aumento del visionado de imágenes sexuales y el envío de mensajes (sexuales, eróticos o pornográficos) son otras de las prácticas que se están implantando entre los jóvenes.
Un 42% de chicos de entre 11 y 17 años ha visto imágenes de carácter sexual y tres de cada diez menores han recibido mensajes de contenido sexual, una frecuencia que es mayor según aumenta la edad de los menores analizados. En este sentido, el Incibe destaca «la destreza en el uso de las nuevas tecnologías entre los jóvenes y su habilidad para cambiar la privacidad de sus espacios online, guardar una imagen o crear editar y publicar vídeos o imágenes».
El informe realizado entre septiembre y noviembre del año pasado destaca además que uno de cada tres menores de entre 11 y 12 años contacta con desconocidos, cifra que asciende a 2 decada tres cuando se analiza el grupo de jóvenes de entre 15 y 17 años. La investigadora Maialen Garmendia, autora del informe, ha destacado que el 83% de los encuestados se ha mostrado satisfecho con estos encuentros.
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Tu homosexualidad se queda fuera de casa, cuatro casos de discriminación en México

EL PAÍS recoge los testimonios de cuatro víctimas LGBT que han sido discriminadas en su casa, en el trabajo, en la universidad o por la justicia



Los hermanos de César lo enviaron a una especie de retiro espiritual para curarlode su homosexualidad. El salón de bodas que le gustaba a Paola canceló su reserva tras enterarse de que se casaba con una mujer. Uno de los compañeros de Antonio acudió al director de la escuela en la que trabaja con una publicación de su Instagram en la que posaba con vestido. En la secundaria de Yoalli intentaron que no se relacionara con otras chicas tras descubrir que era lesbiana. Y el padre de Hugo se marchó de casa cuando su hijo hizo pública su orientación sexual.

Mientras las banderas arcoíris se despliegan por las ciudades más destacadas de México y las grandes empresas se suman a la causa gay, en la oscuridad permanecen amontonados miles de historias de acoso a la población LGBT como las de César, Paola o Antonio que han preferido no dar sus nombres completos para este reportaje. Unos pocos casos logran salir a la luz, muchos otros permanecen ocultos entre los muros del hogar familiar, en los límites de la colonia o tras las paredes de un despacho. De hecho, un 43% de las personas LGBT en México aseguran haber sufrido algún tipo de discriminación en el trabajo, según una encuesta de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y la Fundación Arcoíris. Pero el acoso, en realidad, va mucho más allá, 473 personas LGBT han sido asesinadas en México en los últimos cinco años, según datos de la organización Letra S. EL PAÍS ha seleccionado, entre otras muchas historias como las citadas anteriormente, cuatro casos de discriminación en México. Ocurrieron en el centro, en el norte y en el sur del país, pero podrían haber sucedido en cualquier localidad mexicana e incluso en cualquier punto del continente. Son solo cuatro, pero podrían haber sido cientos

El machete que cuelga en una pared de la casa de los abuelos de José Alberto Rosano es un recordatorio constante del rechazo a su homosexualidad. A este estudiante universitario de Ciudad de México le sigue costando mirar de frente ese gran cuchillo sin acordarse que con uno igual su abuelo se jacta de haberle cortado algún dedo a un vecino de su pueblo, en el Estado de Tabasco (sur del país). El ataque, ocurrido hace varias décadas y aderezado probablemente de una buena dosis de leyenda, no tenía otra misión que amedrentar a un joven gay del lugar.

Rosano tiene 24 años y el machete no es lo único que le hace recordar que su orientación sexual no es bienvenida en casa. Cada vez que alguien pronuncia la palabra “asco”, su mente viaja 10 años en el tiempo, a aquel día en el que la cara de su madre se llenó de “odio, coraje y rabia”. Entonces tenía 14 años y su cuerpo temblaba de miedo. Sobre la cama de su cuarto había olvidado las cartas de amor que le enviaba un amigo de su hermana. Nunca había estado con un chico y ni siquiera había respondido aquellos mensajes en los que la proposición más indecorosa era darle un beso. Pero esos papeles que encontró su madre fueron razón suficiente para echarlo de casa “sin mochila, ni otra ropa que la puesta”. “No me pegaron, pero recibí palabras que fueron como golpes. Mi madre me preguntó con sarcasmo si era mujer, si me debía llamar Alberta. Le pedí perdón, le dije que se me iba a quitar. Pero no servía. Ella me decía: ‘Tú no eres nada mío, te desconozco, no eres el hijo que crie. Eres otra persona y esa persona me da asco”. Él solo podía llorar y temblar.

Pasó el siguiente mes y medio en casa de una amiga, sollozando cada noche y sopesando la idea del suicidio. Vendía paletas y dulces, mantenía en secreto donde vivía y bajaba la mirada, cuando alguien le hablaba. “Creía que si miraba a los ojos podían adivinar que era gay, que mi mamá me había echado de casa, que mi familia no me quería y les daba asco”.

Aquel mes y medio, en el que su madre nunca supo dónde había encontrado refugio, terminó con su regreso a casa, pero no con el rechazo de su familia. Su presencia en el hogar desató un buen número de discusiones y acabó con el divorcio de sus padres. Desde entonces, su padre nunca ha vuelto a dirigirse a él, Rosano ha dejado de acudir a las fiestas que organizan sus tíos y primos y su homosexualidad sigue siendo un tema vetado. Una década después de que se descubriese su orientación sexual, este estudiante observa cómo su familia se ha visto reducida a dos personas: su madre y su hermana.

La doble condena de Sosa
Cuando Grecia Sosa baja de un autobús, lo primero que hace es barrer con la mirada el lugar. Está obsesionada con la idea de que en la parada se esconda su agresor. Han pasado cinco años desde que un hombre la agrediera sexualmente y le metiera tal paliza que necesitara una cirugía para reconstruir su rostro. Ocurrió en marzo de 2014, cuenta, cuando ella le dijo no a un hombre que quería mantener una relación con ella. “Cuando lo rechacé, enfureció, se salió de sí. Era otra persona. Fue algo horrible”; relata.

Sosa, una persona trans que vive en Mérida (Estado de Yucatán, sur del país), no puede mirarse todavía en el espejo, cada vez que sale de casa siente que alguien la persigue y teme a cualquiera cuyo físico se parezca al de su agresor. “Soy otra persona física, emocional y psicológicamente”, señala. Pero su batalla no se centra en superar las secuelas, su pelea más encarnizada es frente a la justicia. Han pasado más de cuatro años desde que denunció la agresión y todavía no se ha celebrado el juicio. Un tiempo en el que además, denuncia, que algunas pruebas se esfumaron de la carpeta de investigación y luego misteriosamente volvieron a aparecer, varias declaraciones se alteraron —hace unos meses se rectificaron— e incluso se llegó a archivar el caso. Entonces Sosa interpuso un amparo y un juez federal le dio la razón. Obligó a su reapertura y aseguró que la denunciante no había sido asesorada jurídicamente de forma correcta. “Me atacaron sexual y físicamente, tengo pruebas. ¿Por qué no me quieren hacer justicia?”, se pregunta. Una cuestión que este periódico quería trasladar a la Fiscalía del Estado, pero han preferido no hacer declaraciones para este artículo.

Expulsadas por ser agredidas
Carina Jasso y Katherine Góngora tenían sangre en el rostro y una de ellas dos dientes rotos y otros dos astillados. Su agresor: la camisa rasgada. Los profesores de la Facultad de Derecho y Criminología de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) no necesitaron mucho tiempo para emitir su veredicto: los tres, cinco días expulsados. Y agregaron una frase dirigida a las dos chicas: “¿Qué le han hecho para ponerlo así?”, denuncian las agredidas.

Jasso y Góngora, de 23 y 24 años respectivamente, son pareja desde hace más de cuatro años y en sus mentes se amontonan los agravios que recibieron aquella tarde de octubre de 2017. Algunos los tienen grabados, otros solo aparecen rebuscando en su memoria. Hace año y medio que un compañero de facultad les pegó un puñetazo en la boca a cada una, tras haberlas insultado previamente por ser pareja, denuncian. No era la primera vez que este chico y su grupo de amigos se metían con ellas, pero ni siquiera esto impidió que uno de los profesores añadiera: “Esto no es ningún cabaret, ni un antro para que estén comportándose así”, aseguran. Una frase grabada en su recuerdo a la que se sumó, tras su regreso a clases, otra cargada de una buena dosis de homofobia. “Te merecías los golpes por ser lesbiana’, me dijo un maestro”, relata Jasso.

Desde hace año y medio esperan una disculpa y la expulsión del agresor, al que un juez ya ha vinculado a proceso. Pero todo parece indicar que llegará antes la sentencia de los tribunales que el arrepentimiento de la universidad. La UANL asegura, tras publicarse este reportaje, que se trata de un altercado entre estudiantes y que la sanción fue ratificada por la Comisión de Honor y Justicia de la Escuela, integrada por maestros, directivos y alumnos. Además, señalan que han ofrecido apoyo médico, psicológico y legal a ambas. “Los testigos hablan de un manoteo entre ambos y que allí se produjo un golpe, pero no hablan de puñetazos ni de dientes quebrados”, defiende el director de comunicación de la universidad, Héctor Alvarado. “También acusan a algunos profesores pero no quieren decirnos sus nombres”, añade.

Despedido el mejor profesor del departamento
Daniel Ibarra se sentía orgulloso, había sido escogido por los alumnos como el mejor profesor de su departamento de la Facultad de Psicología de la Universidad Autónoma de Nuevo León. Pero aquella euforia se apagó tres meses después, cuando le comunicaron que habían decidido que no impartiera más clases en la universidad.

Era agosto de 2017 cuando su sueldo repentinamente se redujo a la mitad, le quitaron el servicio médico con el que contaba y solo pudo seguir en la facultad como trabajador administrativo, tutor de alumnos y estudiante de doctorado. Hacía solo siete meses que Ibarra, un chico trans de Monterrey, había solicitado a la universidad que usase el nuevo nombre que aparecía en sus documentos oficiales.

“El salario que me quedó no me permitía ni pagar la renta de la casa donde vivía. Ser docente era algo que me llenaba de sentido y felicidad”, cuenta este joven. Pero el verdadero golpe no había llegado todavía. Tiempo después, cuando vio que los meses pasaban y no lograba volver a impartir clase, decidió que había llegado el momento de poner una queja ante la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Nuevo León. Un mes después fue despedido.

“Fue un golpe enorme, emocional y psicológicamente, y fue aún peor por la manera inhumana en la que me lo notificaron. Las semanas siguientes al despido las pasé en estado de shock, de despersonalización y tristeza profunda”, señala.

Ahora espera que los tribunales decidan que puede recuperar su puesto de docente en esta universidad a la que siente que tanto le ha dado. Su regreso no solo serviría para hacer justicia; también lanzaría un claro mensaje a quienes creen que ser trans pesa más que un doctorado, 10 años de estudios universitarios y el reconocimiento de los alumnos.

miércoles, 3 de julio de 2019

La sociedad vasca apoya la integración de los inmigrantes, pero rechaza que abran centros de culto religiosos

En general, los vascos apoyan que los inmigrantes regularizados se beneficien de los mismos derechos y servicios públicos que el resto de personas

El imam de Annour, en el rezo previo a la charla de la Ertzaintza, en Vitoria.
El Gobierno vasco aprobó la semana pasada el proyecto de ley de Lugares, Centros de Culto y Diversidad Religiosa en la Comunidad Autónoma del País Vasco, que regula la apertura y utilización de centros de culto. El objetivo de la norma es garantizar el derecho fundamental a la libertad religiosa. Precisamente, la religión es el aspecto relacionado con los inmigramtes que más reticencias despierta en la sociedad vasca. Según los datos del último Deustobarómetro (una encuesta sociológica elaborada por la Universidad de Deusto) , la sociedad vasca apoya la integración de los inmigrantes y que tengan pleno acceso a los derechos y servicios públicos de los que disfrutan el resto de personas. Eso sí, especialmente de los que están regularizados.

Sin embargo, hasta un 37 % de los vascos rechaza la apertura de centros de culto religiosos por parte de los inmigrantes, estén o no regularizados. Cuando se tata de ayudas sociales o el acceso a viviendas públicas el respaldo también decae de forma notable.

Es la posición mayoritaria cuando el sondeo plantea abiertamente a los encuestados: "Crees que los inmigrantes que viven en el País Vasco deberían tener los mismos derechos y las mismas posibilidades que el resto de la población?". Frente a estas reticencias, el Ejecutivo de Vitoria quiere poner en marcha un Consejo Interreligioso Vasco, como marco preferente de diálogo interreligioso para la convivencia.

El Consejo tendrá funciones de asesoramiento e informe en aquellas iniciativas y decisiones de las instituciones vascas que puedan afectar de forma específica al ejercicio de las libertades religiosa y de culto. Así, se proyecta como el "motor dinamizador de la gestión positiva de la diversidad religiosa en Euskadi" y se articula como un "punto de encuentro" de instituciones, confesiones religiosas, entidades académicas y organizaciones de la sociedad civil.

Tensiones

La llegada de personas inmigrantes ha contribuido a aumentar las comunidades religiosas de las distintas confesiones existentes, y entre ellas la católica. Pero también han creado nuevas comunidades y la aparición de algunas tensiones entre la población autóctona, que recela y se opone a que, por ejemplo, se abran mezquitas para que los musulmanes puedan celebrar sus cultos. El aumento de los flujos migratorios ha generado una estrecha y profunda relación entre inmigración y aumento de la diversidad religiosa. Pero, ¿hasta qué punto la religión ayuda o entorpece en el proceso de integración de los inmigrantes?

En la actualidad, la Iglesia Reformada y Evangélica es la que mayor número de comunidades agrupa, casi el 40 % del total, seguida del Islam, que representa el 22 %. Muy por debajo, las comunidades budistas representan el 7 % y la Iglesia Ortodoxa casi el 5 %. Con el mismo número de comunidades, la Iglesia Cristiana Adventista del Séptimo Día y la FéBahaí representan un 3,7 % del total de las comunidades. Por último, tienen una presencia menor, la Iglesia de Jesucristo de los Últimos Días (1,6 %), la Cienciología (1,2 %) y Lectorium Rosacrucianum (0,4%).

En su día, la Ertzaintza lanzó en las mezquitas mensajes de convivencia y contra la radicalidad e invitó a los musulmanes a comunicar cualquier sospecha a la Policía para reconducir la situación con los propios imanes.

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martes, 2 de julio de 2019

Movimiento Contra la Intolerancia en la Jornada Internacional contra los Delitos de Odio en el Orgullo de Madrid


Este año, la programación del MADO Madrid Orgullo incluye una jornada contra los delitos de odio, organizada por la Asociación de Abogados y Abogadas Contra los Delitos De Odio, presidida por Manuel Ródenas.

Movimiento contra la Intolerancia participa en esta jornada internacional contra los delitos de odio, con el tema "La intervención de los profesionales de la abogacía en los delitos y discursos de odio"


Dicha jornada tendrá lugar el día 3 de julio a las 9:30 en Hotel Iberostar de las Letras, con entrada libre hasta completar aforo. Durante toda la mañana se analizará el fenómeno de los delitos de odio y su impacto en el colectivo LGTBI, tanto desde una perspectiva española como internacional.

Contará, entre otros destacados ponentes, con la presencia de la Ministra de Igualdad y Asuntos Europeos de Malta, Doña Helena Dalli (Malta está en el número 1 del ranking mundial de derechos LGTBI), que abordará la prohibición de las terapias de aversión; recordemos que Malta fue el primer país del mundo en prohibirlas a todos los niveles.

El embajador de los Países Bajos abordará el panorama general sobre los delitos de odio y el discurso de odio en los países de la Unión Europea. Además, Carlos Morán Ferres, de la oficina Delitos de Odio del Ministerio Interior, explicará el plan de acción policial contra los delitos e incidentes.

Agenda completa de la jornada

9.30 H: BIENVENIDA. MANUEL RÓDENAS-PRESIDENTE DE AACDO

9.40 H: APERTURA DE LA JORNADA, JUERGEN FOECKING. OFICINA DEL PARLAMENTO EUROPEO EN ESPAÑA

10.00 H: MARCO JURÍDICO EN MATERIA DE PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS LGTBI EN MALTA

Silvan Angius-Director de la Oficina de Derechos Humanos de Malta

Malta encabeza la clasificación debido al gran número de medidas legislativas que ha tomado en los últimos años, como el reconocimiento legal de los derechos de las personas transexuales e intersexuales, la prohibición de las «terapias reparadoras» de la homosexualidad, la adopción homoparental o, finalmente, la aprobación del matrimonio igualitario, que la sitúan a la vanguardia mundial en cuanto a legislaciones de ese tipo. Contaremos con el responsable de impulsar  estas medidas que lo explicará en primera persona

10.45 H: AVANCES DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS LGTBI EN MALTA: LA PROHIBICIÓN  LEGAL DE LAS TERAPIAS REPARATIVAS DE LA ORIENTACIÓN SEXUAL

Doña Helena Dalli – Ministra de Igualdad y Asuntos Europeosde Malta

Malta se ha convertido en el primer país en prohibir las terapias de aversión.La Ley de Afirmación de la Orientación Sexual, Identidad de Género y Expresión de Género, establece que  cualquier persona declarada culpable de intentar “cambiar, reprimir o eliminar la orientación sexual, la identidad de género y la expresión de género” será multado o condenado a prisión y penalizados con multas de hasta 9.300 euros y una condena a prisión de hasta un año, presentación a cargo de la Ministra de Igualdad y Asuntos Europeos 

11.30 H: CAFÉ

12.00 H: LOS DELITOS DE ODIO EN EUROPA: RETOS DEL PRESENTE Y PROPUESTAS DEL FUTURO

Matthijs Van Bonzel, Embajador de Países Bajos en España

Abordará en panorama general sobre los delitos de odio y el discurso de odio en los países de la Unión Europea, con especial énfasis en la experiencia desde los Países Bajos en abordar la prevención y las medidas de intervención ante el fenómeno.

Los delitos de odio a menudo no se toman en cuenta, aunque pueden considerarse como la forma más cruel y violenta de discriminación y opresión de las minorías. Este panel abordará en qué medida  la Unión Europea, han incorporado el tema del crimen de odio en sus políticas para combatir la discriminación  contra personas LGBT 

12.45 H: LA INTERVENCIÓN DE LOS PROFESIONALES DE LA ABOGACÍA EN LOS DELITOS Y DISCURSOS DE ODIO

Begoña Castro. Vicedecana del Colegio de Abogados de Madrid

Esteban Ibarra. Presidente del Movimiento contra la Intolerancia

El MCI  y el Colegio de Abogados de Madrid trabajan contra los delitos de odio prestando ayuda y atención profesional a las víctimas que la sufren. Ante el bajo nivel de denuncia en España, la vertebración de sistemas de intervención así como el papel que desempeñan los profesionales es crucial.

13.30 H: LA INTERVENCIÓN POLICIAL

Carlos Morán Ferres. Oficina Delitos de Odio del Ministerio Interior

El  plan de acción contra los delitos e incidentes: la formación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, la prevención, la atención a las víctimas, y las respuestas ante este tipo de delitos. Se abordará  también los procedimientos específicos y herramientas digitales para contrarrestar los delitos y el discurso de odio también en las redes sociales.

14.00 H: CLAUSURA CON EMBAJADOR DEL REINO UNIDO, D. SIMON MANLEY

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Miles de personas desfilan con normalidad en los alardes mixto y tradicional de Irun

A las 07:40 horas ha partido el alarde tradicional desde la plaza Urdanibia y a las 10:20 lo ha hecho el igualitario. El alcalde Santano solo ha recibido al alarde tradicional.


El Alarde tradicional, compuesto por más de 8.000 soldados y sus 19 cantineras repartidos en 19 compañías, y el mixto o paritario, formado por un total de once, integradas por más de 1.800 personas, entre ellas mujeres que también participan como soldado, y que este año cuenta con nueva capitana, Maite Vergara, han desfilado con motivo del día de San Marcial, por Irun con normalidad y arropados por una multitud de personas.

Como en años anteriores, el alcalde irundarra, el socialista José Antonio Santano, sólo ha recibido en el Ayuntamiento irundarra al Alarde Tradicional, que no permite a las mujeres participar como soldado, sino solo como cantineras.

El socialista Denis Itxaso, diputado foral de Cultura, que ha acudido a ver ambos alardes, ha instado a las autoridades a "hacer labores de puente" lo que, "significa poder estar y ver los dos alardes, por más que a uno le pueda interesar o parecer más legítimo o atractivo uno u otro".

"Algo que la representación política tiene que hacer son labores de puente", ha insistido, para añadir que también hay que hacer "cierta pedagogía", porque "es compatible". "Veo a la gente alegre, contenta, es compatible, hagámoslo de forma natural de forma que la convivencia festiva y la participación igualitaria sean compatibles sin ningún problema", ha afirmado.

Además de Itxaso también han acudido a apoyar al Alarde Mixto la adjunta del Ararteko, Julia Hernández, la directora de Emakunde, Izaskun Landaida, la parlamentaria de EH Bildu Oihana Etxebarrieta y el portavoz de la coalición soberanista en las Juntas de Gipuzkoa, Juan Karlos Izagirre, así como Arantza González de Ezker Anitza-IU y Elkarrekin Podemos.

Izagirre y Etxebarrieta han destacado que las fiestas "se han ido adaptando para la participación de la mujer" y ha puesto como ejemplos Tolosa y Antzuola y han dado las gracias a los hombres y mujeres del Alarde mixto que iniciaron ese camino hace 21 años. Además, han criticado la ausencia de Santano, del diputado general, Markel Olano, y el lehendakari, Iñigo Urkullu, apoyando este Alarde mixto.

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lunes, 1 de julio de 2019

Empleadas del hogar extranjeras, más discriminadas y con peores condiciones

Las trabajadoras del hogar de origen extranjero en Gipuzkoa tienen "peores condiciones sociolaborales" y sufren una "mayor discriminación y acoso", según revela un informe elaborado por SOS Racismo con el apoyo del Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa.

El documento, que ha sido presentado este jueves en Donostia, ha sido realizado por investigadoras adscritas al departamento de Psicología Social de la Universidad del País Vasco, entre enero de 2018 y febrero de 2019.
Según informa en una nota SOS Racismo, este trabajo cuenta con 138 entrevistas semiestructuradas de carácter cuantitativo y otras 9 entrevistas cualitativas a trabajadoras del hogar, migrantes y no migrantes.
Los resultados de este trabajo demuestran que la formación académica de las participantes es "media/alta", ya que el 13,9 % tiene formación primaria;un 19,4 % habría finalizado la secundaria;el 27,8 % habría cursado bachillerato;un 15,7 % algún grado medio y el 23,2 % tendría estudios superiores universitarios.
De todas ellas, únicamente el 25,3 % tuvo la opción de revalidar los títulos obtenidos anteriormente fuera de España, sin que la mayoría (un 63,5 %) haya podido acceder al "certificado de profesionalidad" para el servicio doméstico.
El estudio revela asimismo que el 67 % trabaja en un solo domicilio, pero un cuarto de las entrevistadas (23,3 %) lo hace en dos y hasta en tres, con un 9,7 % que lo hace en cuatro o más.
Sólo la mitad de estas mujeres (53,1 %) tiene un contrato laboral en todas las viviendas en las que desarrolla su labor, mientras que el 18,4 % sólo lo tiene en algunos domicilios y un 28,6 % no cuenta con contrato alguno.
En cuanto a sus ingresos, el 23.3 % percibe menos de 600 euros;un 11,7 % entre 600 y 700 euros;el 18,4 % entre 700 y 800;el 19,4 % entre 800 y 900;el 14,6 % entre 900 y 1.000, y sólo un 12,7 % supera esta barrera.
Respeto a sus condiciones laborales, casi cuatro de cada diez no reciben pagas por vacaciones, y cinco de cada diez dice trabajar más horas de las regladas, sin cobrar sus horas extras o cuando trabajan en fines de semana.
Igualmente, seis de cada diez expresan no poder disfrutar de bajas por enfermedad cuando las necesitan, y casi 7 de cada 10 no reciben ningún plus por trabajar en el turno de noche, sin que el 36,5 % pueda disfrutar de las vacaciones correspondientes.
Este estudio pone de manifiesto también que, entre las mujeres migrantes, un 32, 7 % trabaja como interna, mientras las autóctonas se caracterizarían por trabajar por horas con un 91,3 % frente al 50,5 % de las extranjeras.
Además, las mujeres inmigrantes "refieren en mayor medida trabajar más horas de lo que marca la ley, un salario menos ajustado a la legalidad y menos posibilidad de disfrutar de bajas por enfermedad cuando las han necesitado".
El informe refleja asimismo que, "aún habiendo encontrado casos" de acoso y discriminación tanto entre las extranjeras como en las autóctonas, las inmigrantes reciben "más insinuaciones sexuales" (37,2 % frente a un 25 %), insultos (55,8 % frente a un 37,5%), agresiones físicas (un 25,5 % frente a un 0 %) y más tocamientos (20,2 % frente a un 0 %).
A raíz de estas conclusiones, SOS Racismo de Gipuzkoa recomienda a las instituciones la puesta en marcha de campañas públicas de información en las que "el trabajo de cuidados se visibilice" y, "en especial, a las trabajadoras extranjeras empleadas en el sector", además de recordar a los empleadores que "deben respetar sus derechos".

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¿Es el ‘sexting’ un riesgo para los adolescentes?

Un metaanálisis de 23 estudios con 42.000 menores de edad asocia esta práctica con mayor actividad sexual y algunos trastornos mentales

Uno de cada siete menores de 18 años (15%) ha enviado algún mensaje de este tipo y uno de cada cuatro (27%), lo ha recibido. PIXABAY

La Universidad de Calgary (Canadá) ha analizado los resultados de 23 estudios, en los que han participado casi 42.000 menores de 18 años, para responder a la cuestión de si existe alguna relación entre el sexting y conductas sexuales concretas y la salud mental.

El sexting consiste en producir y enviar contenidos (principalmente fotografías o vídeos) de tipo sexual o erótico de forma totalmente voluntaria y privada a otra persona, utilizando para ello el teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico, según explica Laura Cuesta, profesora de Estrategia Digital y Social Media en la Universidad Camilo José Cela.

Según este metaanálisis, publicado en la revista JAMA Pedriatics, sí que existe una asociación entre hábitos sexuales específicos (como la falta del uso de anticonceptivos o la cantidad de actividad sexual practicada) y trastornos como la ansiedad y la depresión. Los adolescentes que sextean tienen 2,16 posibilidades más que el resto de no usar ningún método anticonceptivo, y 1,79 de padecer estas patologías, asegura el estudio. Además, también relaciona el sexting con beber alcohol  (3,78 posibilidades de más), el consumo de drogas (3,48 veces más riesgo) y de tabaco (2,66 más opciones de ser fumadores). Por otro lado, también plantean que existe correlación con el comportamiento delincuente, ya que figura con 2,50 puntos más de probabilidad.

En este trabajo, se explica que los más jóvenes pueden sextear con intenciones relativamente inofensivas. Sin embargo, en el caso de que esas intenciones no sean tan inofensivas, se puede producir una decepción emocional. El estudio insiste, en cualquier caso, en que la correlación no indica causalidad, es decir, que quien practica sexting no tiene necesariamente que incurrir en prácticas de riesgo.

La autora, Sheri Madigan, es psicóloga, y ya había participado en otro estudio sobre sexting, donde se concluyó que este hábito es una práctica cada vez más común entre los jóvenes: "El sexting se está convirtiendo en un componente normativo del comportamiento y desarrollo sexual de los adolescentes", explica la autora. Según sus datos, 1 de cada 7 menores de 18 años (15%) ha enviado algún mensaje de este tipo y 1 de cada 4 (27%), lo ha recibido.

Para Ricardo Fardiño, psicólogo clínico y uno de los autores de La lucha sexual de los adolescentes en la hipermodernidad, es habitual que si un adolescente "se siente rechazado por sus iguales, cuestionado de manera masiva o expuesto públicamente en aspectos de sí mismo que sienten como más frágiles" puedan aparecer trastornos de tipo ansioso-depresivo. 

Pero, ¿el sexting tiene riesgos importantes para los más jóvenes? Según el estudio, los adolescentes con menor edad pueden ser más susceptibles a los riesgos asociados con el sexting debido a su relativa inmadurez, en comparación con los adolescentes mayores. Además, Cuesta cree que siempre cabe la posibilidad de que cualquier contenido sea accesible para terceros por muchas razones (fallos técnicos, hackers, descuidos, extorsiones, acoso, chantaje, robo de terminal, spyware, troyanos, etcétera).

Para las familias que puedan estar preocupadas por cómo afrontar esta situación con los adolescentes, Cuesta cree que pese a que son ellos los que tienen más destreza tecnológica, no tienen ni la madurez ni la responsabilidad para tomar ciertas decisiones. “A mi hija le hablé de la Teoría de los 10. Antes de publicar una foto, tendría que pensar qué sentiría al ver esa foto a las 10 horas de verla publicada, luego, a los 10 días, después, a los 10 meses y, finalmente, a los 10 años. Si no se avergonzaba de ello, no habría problema”, aporta.

En cuanto a cómo deben actuar los propios adolescentes, Fardiño cree que lo más importante es proteger la intimidad: “Les diría que en la sexualidad es fundamental el autocuidado y el respeto por el otro. En este caso pasa porque no podemos hacer pública aquella imagen que nos ha llegado como una intimidad compartida. Eso es una agresión y podemos incurrir además en un delito”, zanja.

El estudio de Mendigan concluye con que será necesario continuar analizando el sexting y la asociación que se hace entre este intercambio de mensajes y la salud mental de los adolescentes.

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