jueves, 2 de enero de 2020

Las mujeres tardarán 257 años en alcanzar la igualdad económica con los hombres


Una mujer trabaja en una línea de producción de una fábrica vajillas de papel en Hangzhou, provincia de Zhejiang, China. REUTERS
Una mujer trabaja en una línea de producción de una fábrica vajillas de papel en Hangzhou, provincia de Zhejiang, China

El Foro Económico Mundial (FEM) también denuncia que las mujeres todavía están a doce años de conseguir la equidad educativa y a 95 de lograrla en materia política. 

Las mujeres tardarán 257 años en disfrutar de las mismas oportunidades económicas que los hombres si la brecha de género continúa cerrándose a su lento ritmo actual, según el Foro Económico Mundial (FEM).

La organización, que alberga a líderes de países y jefes corporativos en Davos (Suiza) ha publicado su Informe Anual de Brecha Global de Género el martes, midiendo la disparidad general al observar la economía, la educación, la salud y el poder político.

"En los albores de la década de 2020, la construcción de economías más justas e inclusivas debe ser el objetivo de los líderes mundiales, nacionales y de la industria", agrega.

La brecha general de género se cerró un 1% y se sitúa en un 31% este año, ya que el progreso en la representación política de las mujeres superó los contratiempos en el campo económico.

Si bien las mujeres están en camino de disfrutar de las mismas oportunidades educativas que los hombres dentro de doce años, la igualdad política tomará 95 años más y la paridad económica aún está a más de dos siglos y medio si la situación mejora al ritmo actual.

En el ranking de países, Islandia defiende su primer lugar como el país más igualitario del mundo este año, seguido de Noruega, Suecia, Finlandia y Nicaragua. Nueva Zelanda, Irlanda, España, Ruanda y Alemania también se encuentran entre los 10 principales.

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La polarización política azuza los delitos de odio en el último lustro

Estos se cometen, de forma especial, desde los movimientos de ultraizquierda, ultraderecha y nacionalistas de ambos cortes.

Imágenes de la segunda sesión del juicio contra Rodrigo Lanza por el crimen de los tirantes.
Rodrigo Lanza, condenado por el crimen de los tirantes, asesinó a Víctor Laínez motivado por el odio.
Guillermo Mestre
"El delito de odio es el desprecio a la dignidad de una persona, la intolerancia al diferente, sin importar quién es agresor o si la víctima pertenece o no a una minoría o a un colectivo concreto. Es, jurídicamente, un ataque a las libertades y derechos fundamentales". Así define Esteban Ibarra, presidente de la oenegé Movimiento contra la Intolerancia, un tipo de crimen que, en los últimos años, crece de la mano de la polarización política que se extiende por el país.
Ibarra, que lleva desde la década de los 80 tratando de poner coto a las agresiones motivadas por el odio, indica que las relacionadas con el pensamiento político "han crecido un 75% en toda España, de forma muy marcada en Cataluña" en apenas un lustro, "incluso antes de la irrupción institucional de Vox, formación a la que se señala como desencadenante en lugar de lo que es, consecuencia". El portavoz de la asociación pone el foco en "la inoculación de peligrosos discursos de intolerancia en las redes sociales", donde se cuecen en buena medida los argumentarios más peligrosos.Aragón no es ajeno a la corriente y desde 2015 viene registrando una decena de delitos de odio cada año con la ideología como motivo desencadenante, según los últimos datos difundidos por el Ministerio del Interior. El caso más mediático en toda España, de hecho, ocurrió en Zaragoza a finales de 2017, cuando Rodrigo Lanza asesinó a Víctor Laínez por vestir unos tirantes con la bandera de España, un homicidio que el juez entendió que estuvo motivado por una intransigencia ideológica.
Si bien la perspectiva tradicional dejaba la intolerancia en manos de los grupos de corte neonazi que aplicaban la violencia movidos por la xenofobia o la homofobia, Ibarra anima a leer "la espiral de intolerancia ambiental actual como una polarización tridimensional, en la que existe la ultraderecha, la ultraizquierda y los ultranacionalistas de ambos cortes".
Uno de los grandes focos de la polarización y desencadenante del momento político ha sido el 'procés' catalán. "El momento clave fue el 1 de octubre de 2017, pero en Cataluña hay un recorrido de radicalización anterior", matiza el experto, quien añade que “esto ha apuntalado el nacionalismo contrario y ha favorecido el auge de una fuerza como Vox, que consideramos de extrema derecha pero no ultras, ya que sí están radicalizados dialécticamente pero no emplean la violencia”.
Otro caso reciente que se está investigando en la capital aragonesa es la agresión de cuatro encapuchados del ámbito de la ultraizquierda a un motero que salía de un concierto en una conocida sala en la calle Mayor y que perdió uno de los ojos tras recibir un botellazo por llevar una pequeña bandera de España en el chaleco. La Policía los acusa de un delito de odio.

Todos pueden ser víctimas

Una de las ideas en las que incide la oenegé es “la universalidad del delito de odio, del que todo el mundo puede ser víctima y agresor”. Ibarra ha tratado crímenes con todo tipo de motivación: “Hemos visto casos como las agresiones contra las chicas que recogían firmas para poder poner una pantalla para seguir a la selección española en Barcelona, pero hemos visto situaciones de odio contra personas por el mero hecho de no tener hogar, por llevar gafas, por expresarse en castellano o por, como dijo el agresor, ‘hablar en sudaca’. La edad es otro agravante muy recurrente”. Y entre quienes los cometen tampoco hay distinciones especiales.
Desde Movimiento contra la intolerancia piden un esfuerzo decidido por parte del poder legislativo: "Consideramos imperativo el desarrollo de una ley integral contra los delitos de odio, tomando como ejemplo más inmediato la que combate la violencia de género, de modo que se aborde el problema desde una perspectiva amplia, que se tenga en cuenta todo el proceso con un enfoque universal".
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Un importante mensaje del Rey por la Convivencia democrática y la unidad Constitucional en la Navidad de 2019


Buenas noches.
Hace cinco años tuve el honor por primera vez como rey de felicitaros la Navidad y de transmitiros un mensaje de afecto y buenos deseos para el nuevo año. Un mensaje también de compromiso con mi vocación de servir a España con lealtad, responsabilidad y total entrega.
Por tanto, os agradezco que me permitáis nuevamente compartir con vosotros unos minutos en esta noche tan especial, y lo primero que quiero hacer, naturalmente, es desearos junto a la reina, la princesa Leonor y la infanta Sofía, la mayor felicidad y paz en estos días en los que nos reunimos con nuestras familias y seres queridos”.
Y en estas horas queremos tener un recuerdo muy especial con todo nuestro cariño para las familias y personas más afectadas y que más han sufrido -incluso trágicamente- las consecuencias de las inundaciones y las riadas que se ha producido en España durante los últimos días como lo fueron otras muchas a lo largo del año.
Se dice y es verdad que el mundo no vive tiempos fáciles. Quizás nunca lo sean del todo, pero los actuales son, sin duda, tiempos de mucha incertidumbre, de cambios profundos y acelerados en muchos ámbitos que provocan en la sociedad preocupación e inquietud tanto dentro como fuera de nuestro país.
La nueva era tecnológica y digital, el rumbo de la Unión Europea, los movimientos migratorios, la desigualdad laboral entre hombres y mujeres o la manera de afrontar el cambio climático y la sostenibilidad, entre otras, son cuestiones, en fin, que están muy presentes y condicionan ya de manera inequívoca nuestras vidas.
Y junto a todo ello, la falta de empleo -sobre todo para nuestros jóvenes- y las dificultades económicas de muchas familias, especialmente aquellas que sufren una mayor vulnerabilidad, siguen siendo la principal preocupación en nuestro país.
Es un hecho que en el mundo -y también aquí-, en paralelo al crecimiento y al desarrollo, la crisis económica ha agudizado los niveles de desigualdad.
Así mismo, las consecuencias para nuestra propia cohesión social de la revolución tecnológica a la que me he referido antes, el deterioro de la confianza de muchos ciudadanos en las instituciones y, desde luego, Cataluña, son otras serias preocupaciones que tenemos en España.
Ahora, después de las elecciones celebradas el pasado 10 de noviembre, nos encontramos inmersos en el procedimiento constitucional previsto para que el Congreso de los Diputados otorgue o deniegue su confianza al candidato propuesto para la Presidencia del Gobierno.
Así pues, corresponde al Congreso, de acuerdo con nuestra Constitución, tomar la decisión que considere más conveniente para el interés general de todos los españoles.
Os decía al principio que no vivimos tiempos fáciles, pero también creo que, por eso precisamente, debemos tener más que nunca una confianza firme en nosotros mismos y en España, que siempre ha sabido abrirse camino cuando hemos afrontado el futuro con responsabilidad, con generosidad y rigor, con determinación, pero también con reflexión y serenidad. Y tenemos razones sobradas para tener esa confianza.
El progreso de un país depende en gran medida del carácter de sus ciudadanos, de la fortaleza de su sociedad y del adecuado funcionamiento de su estado.
El pasado 19 de junio tuve el gran honor de condecorar con la Orden del Mérito Civil a 41 ciudadanos procedentes de toda España. Mujeres y hombres, mayores y jóvenes de orígenes y condiciones diversos que son un verdadero ejemplo de dignidad y fiel reflejo de lo mejor de nuestra sociedad.
Pude apreciar personalmente su generosidad y espíritu solidario, su capacidad de sacrificio y superación, su disposición para ayudar a los demás y anteponer el bien común a los intereses particulares, su coraje en situaciones adversas; cualidades que son expresión de las virtudes cívicas que inspiran a la inmensa mayoría de nuestros ciudadanos.
Se trata, sin duda -y me interesa especialmente resaltarlo-, de actitudes que han ido forjando paso a paso la personalidad de los españoles y moldeando nuestra sociedad actual a lo largo de estas ya cuatro décadas de democracia.
Una sociedad que ha experimentado una transformación muy profunda como jamás antes en nuestra historia; que vive conforme a valores y actitudes compartidos con las demás sociedades libres y democráticas; que es y se siente profundamente europea e iberoamericana; y que no está aislada, sino muy abierta al mundo y plenamente integrada en la sociedad global.
Una sociedad que ha hecho frente y ha superado situaciones muy difíciles con una serenidad y una entereza admirables, demostrando una gran resistencia y madurez.
Una sociedad, en fin, emprendedora y generosa que desarrolla una gran creatividad y un liderazgo indiscutible en muchos campos como la ingeniería, la medicina, la ciencia, la cultura, el deporte o la empresa.
Vivimos en un estado social y democrático de Derecho que asegura nuestra convivencia en libertad y que ha convertido a España en un país moderno con prestaciones sociales y servicios públicos esenciales como en educación y en sanidad; que está equipado con una gran red de infraestructuras de comunicaciones y transportes de vanguardia, y garantiza como pocos la seguridad de los ciudadanos. Una nación, además, con una posición privilegiada para las relaciones internacionales gracias a su clara vocación universal, a su historia y a su cultura.
Quienes nos visitan, invierten aquí o deciden vivir entre nosotros, son testigos de todo ello, lo reconocen y lo destacan. Es mucho, así pues, lo que hemos construido juntos, lo que juntos hemos avanzado. Y podemos sentirnos muy orgullosos de los valores que inspiran a nuestros ciudadanos, de la energía, la vitalidad y el dinamismo de nuestra sociedad y de la solidez de nuestro estado. Y creo que es importante decirlo, no por una autoestima mal entendida, sino porque es una realidad contrastada que debemos poner en valor.
Ante esa realidad no debemos caer en los extremos ni en una autocomplacencia que silencie nuestras carencias o errores, ni en una autocrítica destructiva que niegue el cambio gran patrimonio cívico, social y político que hemos acumulado.
Sin duda queda mucho por hacer, por mejorar y renovar. Para ello es preciso tener una conciencia clara y objetiva de nuestras fortalezas y de nuestras debilidades; y, además, tener una visión lo más realista y completa de cómo y hacia dónde va el mundo.
Todo cuanto hemos logrado -como he comentado otras veces- no se ha generado de manera espontánea. Es el resultado, en última instancia, de que millones de españoles, gracias a nuestra Constitución, hemos compartido a lo largo de los años unos mismos valores sobre los que fundamentar nuestra convivencia, nuestros grandes proyectos comunes, nuestros sentimientos e ideas.
Y de entre esos valores quiero destacar en primer lugar el deseo de concordia que, gracias a la responsabilidad, a los afectos, la generosidad, al diálogo y respeto entre personas de ideologías muy diferentes, derribó muros de intolerancia, de rencor y de incomprensión que habían marcado muchos episodios de nuestra historia.
En segundo lugar, la voluntad de entendimiento y de integrar nuestras diferencias dentro del respeto a nuestra Constitución, que reconoce la diversidad territorial que nos define y preserva la unidad que nos da fuerza.
Y en tercer y último lugar, la defensa y el impulso de la solidaridad, la igualdad y la libertad como principios vertebradores de nuestra sociedad, haciendo de la tolerancia y el respeto manifestaciones del mejor espíritu cívico de nuestra vida en común. Estos valores llevan muchos años presentes entre nosotros y constituyen una seña de identidad de la España de nuestros días; pero no podemos darlos por supuestos ni tampoco olvidar su fragilidad, y por ello debemos hacer todo lo posible para fortalecerlos y evitar que se deterioren.
El tiempo no se detiene y España no puede quedarse inmóvil ni ir por detrás de los acontecimientos. Tiene que seguir recorriendo su camino sin encerrarse en sí misma como en otras épocas del pasado y levantando la mirada para no perder el paso ante los grandes cambios sociales, científicos y educativos que señalan el futuro.
Los desafíos que tenemos por delante no son sencillos, pero como en tantas ocasiones de nuestra historia reciente, estoy convencido de que los superaremos.
Confiemos en nosotros mismos, en nuestra sociedad; confiemos en España y mantengámonos unidos en los valores democráticos que compartimos para resolver nuestros problemas; sin divisiones ni enfrentamientos que solo erosionan nuestra convivencia y empobrecen nuestro futuro.
Tenemos un gran potencial como país. Pensemos en grande. Avancemos con ambición. Todos juntos. Sabemos hacerlo y conocemos el camino…Con ese ánimo y con ese espíritu, la reina, nuestras hijas y yo, os deseamos a todos -y de manera especial a cuantos estáis lejos, trabajando y velando por nuestro país, o prestáis aquí servicios esenciales en estas horas- muy felices pascuas y todo lo mejor para el Año Nuevo 2020.
Eguberri on. Bon Nadal. Boas festas.

El autismo, protagonista de ‘la play’


Treasure Rangers, título del estudio creativo vasco Relevo, es un videojuego inclusivo de PlayStation®4 que visibiliza el autismo y  promover el respeto y la tolerancia. El desarrollador del juego, Joan Cortázar, tiene un hijo con este trastorno. La iniciativa tiene el apoyo de Autismo España.


Sony Interactive Entertainment (SIE España) ya ha puesto a la venta para PlayStation®4 Treasure Rangersun videojuego inclusivo que narra las aventuras de un grupo de cuatro amigos, en el que conoceremos a Randy, un chico con trastorno de espectro del autismo (TEA).
Se trata de un juego que fusiona plataformas y exploración, en el que el usuario tendrá que combinar las habilidades únicas de cada uno de los cuatro personajes para resolver problemas a lo largo de la historia. Esta creación es un título inclusivo, que tiene como objetivo normalizar la realidad que viven las personas con autismo y demostrar que los videojuegos son una herramienta de transmisión de valores muy potente. A través de este título, el jugador experimentará las aventuras de una simpática pandilla de amigos que deberán resolver los misterios que hay en su barrio.
El equipo encargado del desarrollo del videojuego es Relevo, con Jon Cortázar a la cabeza, desarrollador de videojuegos y padre de tres hijos, uno de ellos con autismo. “Treasure Rangers no es el juego del autismo o un juego para personas con autismo, sino un juego en el que uno de los personajes presenta este trastorno y se integra perfectamente tanto en historia como en mecánicas de juego”.
Trabajo en equipo
Cortázar añade que “con este proyecto queremos visibilizar el autismo mostrando una representación diferente a la que estamos acostumbrados en otras ramas del entretenimiento, en la que casi siempre suelen mostrarse personas de altas capacidades, aun cuando hay muchos cuadros diferentes de autismo”.
“Por eso, en este caso mostramos, dentro de un grupo de amigos, a un niño con autismo, sin comunicación verbal y con dificultades para el procesamiento de los estímulos sensoriales, con el objetivo de favorecer la inclusión y el conocimiento de la amplia variabilidad existente en el autismo. La clave es que este chico es tan importante como el resto de los personajes y es necesario para, trabajando en equipo, resolver los misterios y pruebas que plantea el juego”, agrega.
Apoyo de Autismo España
Para este proyecto, SIE España cuenta con el respaldo de la Confederación Autismo España. Amparo Rey, Responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales de esta entidad,  afirma que “el hecho de que PlayStation® apueste por un jugador que a partir de sus características sea imprescindible para lograr el objetivo del juego resulta muy importante ya que enfoca la discapacidad desde la capacidad, no desde las dificultades. Por tanto, resulta verdaderamente valioso, porque los jugadores que se acerquen a este juego lo verán desde una perspectiva real pero positiva.”
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La ley contra la Violencia de Género cumple 15 años: los retos y las asignaturas pendientes


Una de las tareas es la ampliación del concepto de violencia de género, que actualmente se limita al ámbito de la pareja El 016 es el teléfono de atención a víctimas de violencia de género, es gratuito y no deja huella en la factura
 
El 016 es el teléfono de atención a víctimas de violencia de género, es gratuito y no deja huella en la factura



Nacida del consenso político en 2004, la ley contra la Violencia de Género cumple este sábado 15 años en un contexto político en el que retumban los discursos que niegan la existencia de violencia específica hacia la mujer. Al reto que supone seguir avanzando en ese escenario se suman las asignaturas que la norma tiene todavía pendientes. Entre ellas, la de ampliar el concepto restringido de violencia de género, que actualmente se limita al ámbito de la pareja.

La ley orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género marcó el inicio en España de una batalla inconclusa que tiene como objetivo garantizar la integridad de las mujeres y evitar la violencia estructural ejercida contra ellas.

En este sentido, la norma trajo consigo la adopción de medidas concretas que empezaron a combatir y visibilizar el maltrato que históricamente han sufrido las mujeres en el ámbito privado. Además, sirvió para que el foco se pusiera en el castigo del maltratador y para otorgar a las víctimas recursos de ayuda y defensa.

Desde su entrada en vigor, más de 1,5 millones de mujeres han denunciado maltrato, algo impensable antes de la ley porque el sistema judicial no contaba con una respuesta para plantar cara a la violencia machista.

Las herramientas para poner freno a esta lacra, sin embargo, siguen siendo insuficientes a tenor de los datos oficiales. En lo que va de 2019, 55 mujeres han sido asesinadas a manos de sus parejas o exparejas y, desde el año 2003, fecha en la que se puso en marcha el registro oficial, el número de víctimas asciende a 1.033.

Un "referente mundial"

Desde el Gobierno en funciones destacan que la ley "marcó un hito y convirtió a España en un referente mundial en la conquista de la igualdad y en la lucha contra la violencia de género". Con esas palabras se ha referido a la norma la vicepresidenta y ministra de Igualdad en funciones, Carmen Calvo, quien ha presentado un balance con los últimos datos en Consejo de Ministros.

En el análisis ha reivindicado su "eficacia", aunque ha apuntado que los retos de futuro están marcados por su implementación total, el cumplimiento de las medidas incluidas en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género y el Convenio de Estambul.

Durante el acto que el Ministerio de Igualdad organizó la pasada semana para reivindicar la ley y rendirle homenaje, fueron muchos los políticos, fiscales, abogados y forenses los que coincidieron en calificar de “valiente” y “pionera” una norma que también recibió una mención de honor de ONU Mujeres por ser una de las más eficaces del mundo.

No obstante, la ley de Protección Integral contra la Violencia de Género, que fue gestada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero y gracias al impulso de las asociaciones feministas, tiene todavía varias tareas pendientes.

Las cuentas pendientes

La más evidente es la de recoger todo tipo de violencia ejercida contra la mujer por el hecho de serlo, ya que, de momento, la norma solo se aplica en los casos de violencia que sufren mujeres por parte de sus parejas o exparejas y excluye el resto de feminicidios y también las agresiones sexuales, algo que “es contrario al ordenamiento internacional”, según ha señalado a Europa Press la portavoz de la Asociación de Mujeres Juezas, Lucía Avilés, quien considera necesario que la ley se adapte “a la nueva realidad social y jurídica”.

Para Avilés, la ley "tal y como está es un gran instrumento", pero considera que tiene que implementarse el aumento de recursos, las Unidades de Valoración Forense y la "uniformidad" en la protección de las víctimas, así como en los recursos y medios de todos los juzgados con competencias en la materia.

En esa misma línea se ha pronunciado la presidenta de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, Ángeles Jaime de Pablo, que añade que en el ámbito educativo se ha producido un "fracaso", en términos de aplicación de esta norma. Existe "deficiencia en la prevención" de la violencia contra las mujeres, algo que apenas se aborda en el sistema educativo, de forma que los adolescentes, dice, aprenden a través del porno, donde se "naturaliza" la violencia y agresiones.

Otros de los retos tienen que ver con la dotación presupuestaria, la formación de los operadores jurídicos y la educación en el respeto y la igualdad desde los primeros años.

El reto de avanzar pese al negacionismo

El décimo quinto aniversario de la ley llega en un año en el que Vox, que defiende que la violencia es 'intrafamiliar' y no específica contra las mujeres, ha irrumpido con fuerza en las instituciones locales y autonómicas, y también en el Congreso, donde logró 52 escaños tras las elecciones del 10N.

Con el actual arco parlamentario la unanimidad alcanzada en 2004 para impulsar esa norma sería impensable hoy día.

La presidenta de la Federación de Mujeres Progresistas, Yolanda Besteiro, lamenta en declaraciones a Europa Press que transcurridos 15 años de la aprobación de la ley, "precisamente ahora", haya una fuerza política con un discurso negacionista.

Tal y como ha recordado, el Tribunal Constitucional ya ratificó la constitucionalidad de esta ley, que fue cuestionada por varios partidos políticos que entonces consideraron "discriminatoria".

Esa diferenciación rechazada por Vox también fue muy criticada en el pasado, cuando varios partidos cuestionaron el incremento de las penas en el caso de lesiones, malos tratos, amenazas y coacciones leves cuando son los hombres los que lo perpetran contra mujeres con las que tienen o tuvieron una relación sentimental.

Superada aparentemente la polémica, en 2017 se aprobó el Pacto de Estado contra la Violencia de Género, aunque las voces contrarias han ganado fuerza durante los dos últimos años.

"Los discursos negacionistas refuerzan la posición e impunidad de los maltratadores y añaden vulnerabilidad a las víctimas", ha señalado Yolanda Besteiro, que ha destacado que esta norma "ha sido reconocida y premiada internacionalmente por ser el instrumento más eficaz en la lucha contra la violencia de género".

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"Golfa, te voy a traer a vivir conmigo" y "quiero hacerte un hijo": absuelto en Oviedo un hombre que envió estos mensajes a una niña de 14 años

El investigado, nacido en 1972, mandó mensajes de "claro contenido sexual" a una amiga de su hija

La magistrada que lo absuelve argumenta que "nunca le pidió que quedasen ni le formuló una petición o proposición alguna"

Una persona maneja un teléfono móvil en Varsovia (Polonia), en una imagen de archivo.

Un juzgado de Oviedo ha absuelto a un hombre investigado por ciberacosar a una menor, amiga de su hija. "Golfa te voy a traer a vivir conmigo", "quiero hacerte un hijo" o "un bombón como tú lo quiere cualquiera", son algunos de los mensajes que el hombre, nacido en 1972, envío a la niña de 14 años.

Sin embargo, la magistrada que lo absuelve argumenta que "nunca le pidió que quedasen ni le formuló una petición o proposición alguna de encuentro entre ambos", señala la sentencia a la que ha tenido acceso El Comercio de Gijón.

Sí admite la magistrada el "claro contenido sexual" de los mensajes y los considera "moralmente censurables", pero absuelve al investigado por la "imposibilidad de apreciar" delito.

Según relata El Comercio, hace un año la hija del investigado invitó a dormir a una amiga y el hombre consiguió el número de móvil, según dijo, para facilitar "a comunicación" entre las niñas. 

La menor lo comentó con su novio, quien intentó "reconducir" la situación hablando con el acusado, relata el rotativo gijonés citando la sentencia. El investigado adujo que todo era una "mera broma", pero los hechos acabaron en el juzgado. Contra la sentencia cabe recurso.

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El Defensor del Pueblo aprecia un posible delito de odio contra los menas en los vídeos de Vox

Fiscalía recibirá el material y realizará una investigación exhaustiva para valorar el material difundido por la extrema derecha


El Defensor del Pueblo ha identificado indicios de delito en varios vídeos y mensajes difundidos por la extrema derecha española en la pasada campaña electoral y ha anunciado en un comunicado público que dará traslado a la Fiscalía. Esta actuación ha sucedido después de la queja presentada por CEAR, Andalucía Acoge, Asociación Pro derechos Humanos de Andalucía (APDHA), Asociación Elin, Iridia, Red Acoge, Federación SOS Racismo y Alianza por la Solidaridad.

Esta denuncia fue presentada el pasado 5 de noviembre ante el Ministerio Fiscal, exigiendo una investigación exhaustiva para determinar si el material difundido por Vox con el que se estigmatizaba a los menas (menores extranjeros no acompañados) pudiera ser constitutivo de delito.

Estas entidades sociales celebran la decisión final, y se reafirman en su idea alegando que los de Santiago Abascal realizaron material audiovisual en el que se criminalizaba “a un colectivo especialmente vulnerable, como son los niños y niñas migrantes sin acompañamiento familiar generalizando conductas violentas como algo intrínseco a la infancia migrante no acompañada”.

Las organizaciones promotoras no se quedan ahí, pidiendo al próximo Ejecutivo que luche contra esta lacra y combata los mensajes racistas y xenófobos con los que los ultras impregnan el debate político. La decisión del Defensor del Pueblo es un paso adelante, pero, a tenor de lo expuesto anteriormente, y con el fin de que este tipo de mensajes sean censurados, las plataformas demandantes solicitan a “actores sociales y, particularmente, poderes públicos, formaciones políticas y medios de comunicación, que combatan firmemente los mensajes intolerantes y xenófobos que se intentan inculcar a la ciudadanía”.

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