«POR UNA LEY INTEGRAL CONTRA
LOS DELITOS DE ODIO Y LA PROTECCIÓN UNIVERSAL DE LAS VÍCTIMAS»
LA TOLERANCIA APAGA EL ODIO –
2026
El Día Europeo de las Víctimas
de los Crímenes de Odio, 22 de julio, instituido por la Asamblea
Parlamentaria del Consejo de Europa tras una campaña promovida por Movimiento
contra la Intolerancia en 2014, en recuerdo de la masacre de Oslo y Utoya (Noruega,
2011), cuando 77 personas, en su mayoría adolescentes, fueron asesinadas
por el fanático neonazi Anders Breivik, es el día que recuerda a todas las
personas que son víctimas de delitos de odio. Con motivo de su conmemoración,
en memoria de las víctimas, las asociaciones firmantes reclamamos una acción
firme frente a esta lacra mediante una Ley Integral contra los Delitos
de Odio y de Protección Universal de la Víctima, con el objeto de abordar
esta problemática desde la prevención hasta la sanción y la asistencia integral
a las personas víctimas de la intolerancia criminal.
Desde el enfoque universal de los
Derechos Humanos, desde la perspectiva de la víctima y de la protección de la
dignidad intrínseca de la persona, los crímenes o delitos de odio hacen
referencia a toda acción criminal motivada por la intolerancia hacia
quien es diferente. En esta orientación se sitúan el Consejo de
Europa y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la OSCE y otras instituciones.
Son una trágica realidad en un contexto de creciente polarización extremista y
de proyecciones de xenofobia, racismo, antisemitismo, disfobia, intolerancia
hacia religiones y convicciones, misoginia y sexismo, homofobia y transfobia,
antigitanismo, edadismo, ultranacionalismo, fanatismo ideológico y otras
expresiones de intolerancia, incluidas las dirigidas hacia el aspecto físico,
la realidad genética, la salud mental, la lengua, el origen territorial, la
condición profesional o cualquier otra circunstancia que niegue el valor
universal de la dignidad humana, sus libertades y los derechos de la persona
por su diversidad o por las manifestaciones de su condición humana. Todo ello
quiebra los valores democráticos de concordia, tolerancia, inclusión, pluralidad
y paz.
El crimen de odio
terrorista que da origen a este Día de Memoria fue motivado por el
odio del autor hacia sus víctimas por defender una Europa abierta y
democrática, construida sobre la base de los valores de TOLERANCIA Y
DIVERSIDAD, que reconoce la dignidad de la persona y la universalidad
de los derechos humanos. Fue una masacre singular que dista de ser un
episodio aislado o único, pues hechos criminales de esta índole —y atentados
anteriores y posteriores, como los acaecidos en París, Madrid, Orlando,
Barcelona, Nueva Zelanda, Búfalo, Nigeria, entre otros— evidencian que la
intolerancia criminal, llevada a cabo por fanáticos extremistas, violentos y
totalitarios, basada en el rechazo hacia el diferente, es una realidad
persistente. También en España, nuestra experiencia constata esta trágica
realidad.
Vivimos un tsunami de
intolerancia que amenaza al mundo con volver a tiempos de
persecuciones, asesinatos y horrores como el Holocausto y otros crímenes contra
la humanidad. La actual ola de antisemitismo global nos lleva a evocar esa
terrible tragedia vivida en los años 30, que acabó con la vida de más de 11
millones de personas consideradas “vidas sin valor” y que la masacre terrorista
antisemita del 7 de octubre vuelve a poner de actualidad.
Para encarar este gravísimo
problema, requerimos a las instituciones españolas una Ley
Integral contra los Delitos de Odio y de Protección Universal de la Víctima,
con capacidad para intervenir con eficacia en todos los ámbitos de nuestro país
y en todas las circunstancias sociales y personales en que se produzcan tales
delitos, con el fin de proteger y apoyar a todas las víctimas, conforme a lo
que prescribe la Constitución Española.
Toda persona o grupo que sufra
una infracción penal motivada por cualquier manifestación, característica o
circunstancia personal o social de su condición humana —con independencia de
que tal característica concurra efectivamente en quien sufre el daño o
perjuicio por ese motivo— ha de ser protegida por esta Ley.
Mientras tanto, para que todo
ello sea posible, llamamos a la ciudadanía a una campaña permanente hasta
lograrlo, y a promover acciones “in memoriam” con
ayuntamientos, instituciones, asociaciones y empresas, para iluminar nuestras
ciudades y pueblos con el color AZUL, que alumbró la solidaridad con las
víctimas del terrorismo, la violencia escolar y otras generadas por la intolerancia
criminal, bajo el lema:
LA TOLERANCIA APAGA EL ODIO
FORMULARIO PARA ADHESIÓN AL
MANIFIESTO
https://forms.gle/xD8C3DoqSKxyt9Lz7

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