martes, 18 de febrero de 2020

Maruja Mallo: la artista española de la que nunca se habla lo suficiente

Maruja Mallo

Marúnica, Ana María Gomez González o Maruja Mallo nació en una España que no estaba preparada para que una sola persona mujer personificara tanta libertad, rebeldía e independencia como ella lo hizo. Una mujer independiente y libre, que hacía oídos sordos comentarios y críticas sobre su su estilo de vida adelantado a su época. Pionera y símbolo feminista, nunca abandonó su ferviente lucha por la defensa, la libertad y la igualdad de género.

Maruja es considerada una de las artistas sombra -no por falta de mérito, sino por condición- de la Generación del 27 y principal figura de Las Sinsombrero, nombre por el que son conocidas el grupo de mujeres pensadoras y artistas españolas pertenecientes a esa generación. Ellas, se despojaban simbólicamente de esa prenda tan ligada a los convencionalismos de la época, para rebelarse ante cualquier atadura social. El término, podría considerarse a su vez el Siglo de Oro en cuento a creadoras e intelectuales femeninas.
Cabeza de mujer, frente y de perfil / Maruja Mallo
Cabeza de mujer, frente y de perfil / Maruja Mallo
La Generación del 27 bautiza a pintores, escritores y dramaturgos legendarios que generaron una abrumadora cantidad de obras en torno a los 20 del sXX. Se encontraban, entre estos artistas, Dalí, Lorca y Buñuel, con quienes Maruja solía formar equipo. Tampoco escondía a sus cómplices y amantes, como Neruda y Miguel Hernández. Maruja nunca quiso atarse a  ninguna relación de pareja y huía de cualquier sensación de dependencia. Alabada por otros vanguardistas como Paul Éluard, fue la pintora que con sus ‘Verbenas’ consiguió de José Ortega y Gasset la única exposición exitosa en su “Revista de Occidente”.

En lo referente al arte su estilo podría definirse como surrealista, algo que algunos expertos ponen en cuestión, ya que no consideraban que ese calificativo le hiciera honor, puesto que sus obras tenían un estilo muy personal e inclasificable. Su temática giraba al rededor de la urbe, sus habitantes, la diversidad, los temas, fiestas populares, la presencia y ausencia del hombre en la naturaleza. Estos quedaron plasmados tanto en murales como en retratos que llamaban la atención por la velocidad, la simultaneidad y las variadas perspectivas. Como ella bien dijo: “Soy ordenada ante todo”, y eso incluía su pintura, que era calculada al milímetro hasta en sus bocetos previos.

Cabezas y Atletas / Maruja Mallo
                                                          Cabezas y Atletas / Maruja Mallo
A partir del 37, se marchó de España como consecuencia de la Guerra Civil, durante esta época hasta su vuelta en el 60, residió en  Paris, Nueva York o Buenos Aires. Impasible por naturaleza, su obra seducía desde Andy Warhol a André Bretón, consiguiendo internacionalmente mucho más mérito y reconocimiento que en España. Por ello, no fue hasta 20 años después de su exilio cuando se decidió a pisarla de nuevo.

Maruja dejaba huella y  pocos fueron los que no se enamoraron de su actitud despierta y  mentalidad abierta. Alberti la bautizó como  “La Pájara Pinta”, y fue “El Rayo que no cesa” para Miguel Hernández. Recordada también como la principal figura de las “Sin Sombrero”, la vitalidad que la caracterizaba, sus inquietudes cosmopolitas y artísticas, sus aires noctámbulos o particular sonrisa de labios rojos, no se perdieron hasta su muerte en 1996. Fue la última Vanguardista.  

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Ingresado un menor de 14 años víctima de bullying al intentar suicidarse



Los padres habían denunciado a un supuesto acosador sobre el que pesa una orden de alejamiento de 50 metros

Un alumno de 14 años de un instituto de Mutxamel (Alicante) ha sido ingresado esta mañana en un centro hospitalario por un intento de suicidio motivado, al parecer, por ser víctima de acoso escolar (bullying).

Fuentes de la investigación han señalado a Efe que, en principio, no peligra la vida de este estudiante de segundo curso de la ESO del IES Mutxamel, ya que presenta heridas consideradas superficiales.

Los padres habían denunciado hacía varios meses a un supuesto acosador, también alumno menor de edad del mismo instituto, y sobre este estudiante había en vigor una orden de alejamiento de 50 metros.

La Guardia Civil se ha hecho cargo de la investigación de este caso, sobre el que no han trascendido más detalles.

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domingo, 16 de febrero de 2020

La Fiscalía denuncia a un hombre por una agresión homófoba en un McDonals de Barcelona y al vigilante por permitirla

Amenazas homófobas en un local de Barcelona.
La Fiscalía ha presentado una denuncia contra el presunto autor de una agresión homófoba a un joven en un McDonalds de Barcelona y a un vigilante de seguridad al que acusa de no intervenir para impedir el ataque, ocurrido la víspera del Día del Orgullo Gay del año pasado.
En su denuncia, la Fiscalía de Delitos de Odio y Discriminación de Barcelona acusa al presunto autor de la agresión homófoba, J.M.S.G., de un delito contra los derechos fundamentales y la integridad moral e imputa otro de omisión del deber de impedir delitos al vigilante de seguridad del establecimiento.
El ataque, que fue grabado en vídeo y difundido por las redes sociales hasta convertirse en viral, ocurrió en un McDonalds de la Ronda Universitat de Barcelona, cuando un hombre increpó a un joven reprochándole que vistiera de forma "femenina" y lo agredió al tiempo que le decía: "¿Quieres ver cómo te la suelto? Te voy a hacer heterosexual a hostias".
Según mantiene el Ministerio Público en su escrito de acusación, la víctima se dirigió al local el día 28 de junio de 2019, tras haber participado en la plaza Universitat de Barcelona en los actos del pregón con motivo de la celebración del Día del Orgullo LGTBI.
Cuando el hombre se encontraba "tranquilamente" pidiendo una consumición en las máquinas de autoservicio del local, el cliente denunciado lo "increpó de forma agresiva por la espalda", sin que mediara discusión o enfrentamiento previo, "de forma absolutamente gratuita" y con "ánimo de vejar públicamente" a la víctima, sostiene el Ministerio Público.
Según el fiscal, el denunciado "comenzó a reprenderle de forma hostil y perfectamente audible por la clientela del restaurante", humillándole con expresiones vejatorias, y le dio un empujón con el que provocó que la víctima se golpeara con la máquina dispensadora de bebidas, "todo ello en medio de gritos con continuos reproches a su vestimenta".

El vigilante "permaneció inactivo"

La agresión, añade el Ministerio Público, fue presenciada por un vigilante de seguridad del establecimiento, D.J.T, quien no intervino para evitarla, pese a que sabía del "carácter conflictivo" del acusado, puesto que había protagonizado problemas anteriores con otros clientes del local.
El vigilante, según la Fiscalía, "permaneció inactivo" y permitió "que se llevara a cabo la humillación pública de la víctima, sin intervenir activamente para frenar la conducta humillante". El hombre se limitó a avisar a los Mossos d'Esquadra para comunicarles que "dos clientes se estaban amenazando entre ellos".
Por este motivo, el Ministerio Público dirige también su denuncia contra las compañías de seguros del establecimiento donde ocurrieron los hechos y de la empresa de seguridad que tenía contratado al vigilante para que paguen las eventuales indemnizaciones que puedan acordarse en sentencia.
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Teatro para luchar contra el acoso escolar

A través de obras teatrales, los niños y niñas pueden aprender a identificar conductas y no permanecer inmóviles ante estos casos

Las obras teatrales nos permiten trasladarnos a lugares imaginarios, y pueden emocionarnos o hacernos volver a la infancia. Pero el teatro es también una herramienta para luchar contra el acoso escolar y una vía para transformar la realidad a través de la reflexión.
Los personajes principales nos permiten identificarnos con ellos, empatizar, entender sus complejidades…
Distintas obras de teatro pretenden ayudar a los jóvenes y niños a protegerse en situaciones de acoso escolar y dotar de recursos a docentes y familias, que les permitan detectar situaciones de riesgo y conocer los pasos a seguir en caso de alarma.
Se pone especial énfasis en la identificación de todos los agentes implicados en el acoso escolar: víctima, acosador y también espectador. Se intenta que alumnado no permanezca inmóvil ante los casos de acoso escolar.
En España, miles de casos de acoso escolar permanecen ocultos. No se registran oficialmente, ya sea como resultado de errores en la recogida de los datos por parte de la Administración, porque profesorado y padres y madres no saben cómo identificarlo y actuar, o porque las medidas que existen para atajarlo no están funcionando. Así lo denuncia Amnistía Internacional en su primer informe en España sobre la materia publicado en junio bajo el título “Hacer la vista… ¡gorda!”
“Las autoridades públicas, los centros escolares y el profesorado deben transmitir un mensaje claro de tolerancia cero. El acoso escolar no es una “niñería”. La responsabilidad la tienen las personas adultas y entre todas las partes implicadas, incluidos los y las menores, tienen que dar una respuesta rápida y efectiva que frene y prevenga este grave problema”, apunta Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.
En este sentido, el teatro puede convertirse en una herramienta muy poderosa para combatir esta realidad. Es interesante que las obras estén representadas por los propios estudiantes, que sean los niños y niños, coordinados por un profesor, los que se suban al escenario en sus escuelas. Pero también que vean obras que traten sobre el tema, para que el problema no sea invisibilizado.
Existen distintas iniciativas en esta línea. Por ejemplo, esta semana, ¡Stop bullying!” fue el grito que salió de la garganta de cada uno de los 240 niños que pudieron disfrutar de la representación llevada a cabo por la compañía de teatro social improvisado Impro Canarias. Este grupo se desplazó hasta el CEIP Simón Pérez como parte del proyecto Zona Libre de Acoso.
La obra escenificaba cómo un niño consentido y que no conocía los límites tenía conductas negativas con sus padres, sus profesores y sus compañeros de clase. La actividad fue muy interactiva con el público: ante situaciones de violencia familiar física y verbal por parte del protagonista, faltas de respeto hacia sus profesores y compañeros, eran los propios niños quienes, al ser preguntados por los actores, denunciaban lo que estaban viendo.
El objetivo de la actividad era que los alumnos fueran capaces de identificar conductas de acoso y situaciones de bullying que hay que dejar de normalizar.
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viernes, 14 de febrero de 2020

La igualdad de género llega a los cromos

Dos fans del fútbol femenino confeccionan el álbum de la Liga Iberdrola y de equipos de categorías inferiores, que comparten de forma altruista con los aficionados

La igualdad de género llega a los cromos
Durante la última temporada, el fútbol femenino – futfem – finalmente parece haber empezado a tener reconocimiento por parte del gran público. Cada vez es más frecuente ver en las pantallas las retransmisiones de los partidos protagonizados por jugadoras.
Pero ellas, aún están lejos de tener la misma representación que los jugadores de los equipos masculinos. Un ejemplo es el (inexistente) álbum oficial de cromos de la Liga Iberdrola.
Como ninguna empresa se ha ofrecido a comercializar los cromos de álbumes de la liga femenina de fútbol, los vascos Iker Iglesias y Álvaro Carmona se han puesto manos a la obra. No han sido los primeros que lo intentan, ni seguramente serán los últimos en hacerlo por su cuenta.

Pero, con una dedicación incansable y de manera completamente altruista (no cobran ni un euro por enviar sus cromos a quien se lo pide), son los únicos en haber diseñado cromos de todas las jugadoras de la Primera División Femenina, según detallan en La Mirada del Lector de La Vanguardia.
“Descargamos las fotos oficiales de la página web, y contactamos con fotógrafos para las fotos en el campo”, explica Iglesias. Y raramente obtienen un no por respuesta; “la mayoría están contentos de poder colaborar”, añade.

Tenemos fe en que alguna empresa dará el salto”

Hasta que no haya una empresa que se haga cargo, esta pareja de amigos ya han editado también los cromos de las jugadoras de varios equipos de la Segunda División Pro, que cuenta con 32 equipos. Y, por si fuera poco, han hecho un cromo por cada uno de los 98 equipos de la Primera Nacional Femenina.
Pero, ¿de dónde salió el afán para hacer todos estos cromos? Durante su experiencia llevando las redes sociales de un equipo de fútbol, el año pasado, los dos se propusieron hacer los cromos del grupo femenino del Athletic Club. Luego decidieron hacer también los del Villarreal. Hasta que dieron el paso y, el mismo año, confeccionaron los de toda la Liga.
Con la intención de compartir públicamente los cromos, abrieron un perfil en las redes sociales donde los pusieron al alcance de todo el mundo. Pero las críticas no tardaron en llegar.


Cromos editados por Iker Iglesias y Álvaro Carmona
Cromos editados por Iker Iglesias y Álvaro Carmona (Iker Iglesias y Álvaro Carmona)

Nos decían que nos aprovechábamos de las jugadoras, y nos cuestionaban por el hecho de ser hombres”

Ante estos y muchos otros comentarios, los periodistas decidieron pasarlos únicamente por privado a quién se lo pedía.
Hasta el momento, la mayor parte de los cromos de jugadoras de fútbol sólo se han hecho a partir de iniciativas privadas o individuales. Las excepciones son contadas: la empresa Teika ha hecho este mes de enero los cromos de las jugadores de varios equipos valencianos, y Panini hizo cromos del Mundial femenino de 2019.
Pero esta misma empresa mostró su negativa a hacer los cromos de la Liga el pasado mes de septiembre: “Todos los que defienden el fútbol femenino se olvidaron de ir a comprar los cromos“, declaró su director general.
Iglesias y Carmona recibieron también una respuesta negativa de su parte, a pesar de haber llegado a enviar los cromos de la liga anterior al menos a cuatrocientas personas. “Creo que un álbum femenino vendería”, opina Iglesias.
Como ejemplo de iniciativa personal, destaca el caso de Maria Vázquez, que, en 2018, diseñó un álbum de fotos para sus hijas, y que revolvió las redes sociales.
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Habla la discapacitada a la que vejó un conductor

"Vosotros no deberíais entrar al bus", "vuestros padres son unos irresponsables", "la gente como vosotros no debería existir"... Cuando Catalina Palomar se subió al autobús, no pensó que fuese a terminar recibiendo semejantes improperios.

Catalina, en una parada. ÁNGEL NAVARRETE

Éste no era ni el primer ni el segundo incidente que sufría al subirse a un autobús. Catalina, que se mueve en una scooter eléctrica debido a una lesión cerebral, está acostumbrada a las miradas reprobatorias y a los malos modos de los conductores. Pero nunca habían llegado a insultarla e increparla de esa manera.

Eran las 15.25 horas del pasado 6 de febrero, cuando esta joven de 24 años se disponía a coger el autobús 1658 de la empresa La Veloz, que cubre la línea desde Conde de Casal hasta Rivas Vaciamadrid.

"Me puso la rampa con malos modos y se negó a colocarme en el espacio reservado para personas con movilidad reducida. Cuando me estaba colocando, arrancó y casi me caigo. La gente se empezó a quejar", explica esta joven en conversación telefónica con EL MUNDO.

Catalina se puso los cascos con música, pero los pasajeros la avisaron de que el conductor la estaba insultando. "Me dijo que la gente como yo no debería existir, que mi madre no debería haberme tenido y que somos peligrosos", declara indignada.

Cuando a la joven se le saltaron las lágrimas, fue objeto de burla por parte del conductor: "Me eché a llorar y me soltó que era una niñata y que no tenía por qué llorar", asegura.

Los demás pasajeros intentaron que el conductor frenara su conducta, pero éste hizo oídos sordos. Es más, dejó a la chica en la calle Saramago, esquina Pablo Iglesias, tres paradas antes de lo que le correspondía. El chófer aludió a que no podía parar ahí porque siempre hay muchos coches aparcados donde está el lugar para bajar la rampa.

Para terminar, el chófer volvió a repetir que no debería llorar porque le ponía nervioso a él y a todo el autobús y lanzó un escupitajo a Catalina.

Una vez en tierra, la joven, con problemas de orientación, encontró dificultades para llegar a su casa, por lo que tres pasajeros la tuvieron que acompañar para que llegase a su destino.

La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (FAMMA) ha denunciado el caso ante la empresa Veloz y ante el Consorcio Regional de Transportes y el conductor ha sido apartado de forma cautelar por parte de la empresa concesionaria.

POSIBLE DELITO DE ODIO

La Federación también ha pedido que se activen protocolos para "evitar situaciones tan deleznables como la descrita". "De lo contrario nos veremos obligados a adoptar las medidas legales que se estimen oportunas contra el trabajador y la empresa. Al primero por un posible delito de odio y a la empresa por su inacción, derivando de la misma, en un acto de discriminación por discapacidad", argumenta en la denuncia la Federación.

"Nos preocupa sobremanera la situación que se produce todos los días en los autobuses con las personas discapacitadas. Pedimos medidas contundentes y disciplinarias para que este incidente no se vuelva a repetir", asevera Javier Font, presidente de la asociación.

Cuando una persona en silla de ruedas llega a un autobús, el conductor se tiene que bajar a poner la rampa, un proceso que lleva unos 8 minutos, aunque depende de la destreza del chófer.

Catalina afirma que ha denunciado el caso porque está harta de que los conductores pongan mala cara a las personas que van en silla de ruedas o que les cuenten excusas de que la rampa está estropeada. "Lo único que pido a los conductores es respeto y empatía", concluye.

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jueves, 13 de febrero de 2020

“Se permiten actitudes racistas en los estadios por no castigar a los clubes”

Cuesta encontrar algún fin de semana en el que no se produzcan episodios de racismo o intolerancia en las gradas de los campos de fútbol, ya sea en las categorías de primer nivel o en las más modestas. Una situación que se repite en el tiempo porque nadie parece tener voluntad de aplicar las medidas necesarias para cortarla de raíz. Es cierto que desde 2007 existe una Ley para regular actuaciones de prevención y castigos en este ámbito, pero se está mostrando ineficaz tanto como elemento disuasivo como en el aspecto sancionador, quizá por su escasa o mala utilización. La diferencia de actuación en casos como los de Zozulya, cuando se paró el encuentro tras gritarle la grada de Vallecas “puto nazi” al jugador ucraniano del Albacete, y en el del futbolista del Athletic Club, Iñaki Williams, que por ser negro tuvo que soportar gritos imitando a los de los monos en el campo del Espanyol sin que se detuviera el encuentro, solo sirven para crear polémica y demostrar que los protocolos actuales no son suficientes.

<p>Esteban Ibarra.</p>

Una de las personas que asesoró en la elaboración de la Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte fue el presidente de la ONG ‘Movimiento contra la Intolerancia’, Esteban Ibarra. En CTXT hemos hablado con él para que valore la situación actual respecto a estos hechos en el fútbol y como se puede mejorar.

Llevamos arrastrando el problema del racismo y la intolerancia en el fútbol mucho tiempo. Parece que las medidas vigentes no funcionan. ¿Preocupado?

Es un problema antiguo que en España brotó en los 90. Luego hubo episodios que conmocionaron al país, como los que sufrieron Eto’o y N’Kono, de carácter xenófobo y racista. Eso dio lugar a la elaboración de la Ley de 2007. Cuando se aplicó, hubo un retroceso de este tipo de conductas, pero ahora se está teniendo una posición bastante laxa y no se está aplicando con rigor. Y cuando eso sucede se abre la puerta a conductas que se benefician de cierta impunidad.

¿Tiene la sensación de que en el fútbol suceden más casos de racismo e intolerancia que en otros ámbitos o simplemente se les da más resonancia?

No hay más casos, pero si tienen más resonancia, sobre todo los que ocurren en Primera. Nosotros tenemos conocimiento de sucesos en otras categorías, incluso en edades infantiles y juveniles. Por ejemplo, hacia árbitros y árbitras, que se ceban con ellos, provocando que abandonen la actividad deportiva, pero eso no sale en los medios. Se conoce lo de las grandes figuras y lo de primera división. Es cierto que es un comportamiento que se retroalimenta de lo que pasa en la sociedad. Las conductas racistas y xenófobas existen en la calle y se proyectan en los campos de fútbol, que tienen una caja de resonancia enorme porque se dan cita decenas de miles de personas. Eso a su vez se lleva a las casas y a los ámbitos sociales. Estamos en un feedback continuo, que se realimenta y que hay que cortar. Por eso es tan importante que dirigentes políticos, federativos y de clubes se lo tomen con la debida seriedad, que es lo que nosotros reprochamos. Esto está pasando porque no se aplica con rigor la ley.

Yo hubiera suspendido el partido donde atacaron a Williams. La ley es un instrumento eficaz, pero si no se aplica a fondo, vendrán más casos

¿Qué importancia le da al acto de apoyo a Williams en el campo del Tenerife después de lo que sufrió en Cornellá?

Es muy importante y recomendamos que se den. En la época en la que estaba en el Observatorio contra la violencia, la intolerancia y el racismo, compartíamos espacio con la asociación Aficiones Unidas, que promovía este tipo de respuestas para alimentar la hermandad entre los seguidores, el no ir al conflicto ni a la violencia y, al mismo tiempo, promover gestos de fraternidad, de solidaridad con los jugadores, que son víctimas de la intolerancia. No sólo por el tema racista, sino por tener otro tipo de orientación sexual o por tener algún rasgo diferencial. Las personas que cometen estos actos son minorías, pero arrastran. Porque la capacidad de arrastre en un espacio donde hay sentimiento, emociones e identidad con unos colores es francamente peligrosa. El deporte es humanismo, es la alternativa a las guerras. Históricamente, los conflictos se paraban cuando llegaban los Juegos Olímpicos. Ese humanismo es el que hay que reflejar, por eso, actos como el de Tenerife están francamente bien. Lo que hay que hacer, utilizando términos futbolísticos, es achicar el espacio a los intolerantes.

La gente se pregunta por qué en Vallecas se paró un partido por llamarle nazi a un jugador y no se hizo lo mismo cuando Williams sufrió un ataque racista. ¿Se es más tolerante con unos casos que con otros o fallan los protocolos?

Esto depende de la decisión del árbitro. El de Vallecas obró ajustado al derecho y el de Cornellá hizo una interpretación que él considera que está amparada en la ley en base a que no percibió nada. Es un problema de aplicación de medios. Los árbitros no pueden estar pendientes de lo que ocurre en el campo y de lo que sucede en la grada. El cuarto árbitro tendría que tener capacidad para darle la información precisa y en base a la ley aplicar las medidas correspondientes, como puede ser la suspensión de un partido. Yo, personalmente, hubiera suspendido el partido donde atacaron a Williams. Cuando hace años insultaron a Eto’o en Zaragoza no existía la ley y no se pudo aplicar. En aquel momento había dos situaciones que preocupaban mucho: las ofensas a los jugadores y personal deportivo y la violencia de los grupos ultra. A todo esto respondió la ley, que es un instrumento eficaz. Pero si no se aplica a fondo, entonces vendrán más casos como el de Williams.


La sensación es que se habla mucho, pero se actúa poco en este tema, que nadie termina de abordar directamente.

Estoy de acuerdo con esa percepción, porque es la misma que tengo yo. De entrada, hay un órgano, en el que yo participaba, que no se ha vuelto a convocar desde hace muchos años, que es el Observatorio contra la violencia, la intolerancia y el racismo. Su misión es observar la situación, servir de elemento complementario y hacer informes de lo que está pasando. Entiendo que tanto la Liga como la Federación son las que están tomando iniciativas en este campo, pero no puede ser que el Estado, como máximo responsable, se sitúe en una posición pasiva ante el tema y dejar que en una competición privada pero que presta un servicio público, como es el deporte, sean los que vayan marcando la dinámica de las controversias en estas situaciones. No se está actuando con el debido rigor y sería sencillo, porque no se trata de castigar al club por todo lo que hacen los espectadores. Hay que focalizar bien de quién es las responsabilidad y a veces esta la tienen exclusivamente los espectadores, otras la tienen los clubes y otras la tienen ambos. Da la impresión de que por no perjudicar a los equipos se están permitiendo comportamientos de espectadores que no corresponden.

El Gobierno dice que el Observatorio no se reúne desde 2010 porque quiere evitar duplicidades con la Comisión Estatal contra la violencia y el racismo, que ya asume esas funciones. ¿Le convence el argumento?

En modo alguno. El Observatorio está marcado por la ley y lo que tienen que hacer es cumplirla. La Comisión tiene una función distinta. Está encargada de valorar si hay conductas que son sancionables o no. El Observatorio tiene otra misión, que es emitir informes, observar y ser un elemento coadyuvante a la Comisión Estatal. No son antitéticos. El que lo presente así es que no se ha leído la ley. Es un organismo que dentro del ámbito de la Comisión Estatal y de todas las peticiones que marca la ley es necesario. La culpa de que haga tanto tiempo que no tiene actividad es de los distintos responsables del deporte que ha habido en estos últimos años, y ha habido de todos los colores. Desde los meses últimos de Zapatero, pasando por Rajoy y actualmente por Sánchez. La dirección del Consejo Superior de Deportes es la que tiene la potestad de convocarlo.

Lo que se merecen los que gritan e insultan es un reproche social del resto del público, en forma de abucheo o como sea

¿No deberían solidarizarse más los compañeros con los futbolistas que sufren estos episodios? A veces, en lugar de ponerse de su lado le dicen que se calme y que siga jugando como si no pasara nada.

Los deportistas deberían tener un primer deber ético, que es solidarizarse con la víctima de la intolerancia en el campo de fútbol. Y hay que manifestarlo de una manera abierta y clara frente a los que están siendo ofensivos contra ella. El ataque contra uno de los compañeros es un ataque contra todos. Este es el mensaje que hay que dar porque estamos hablando de derechos fundamentales de las personas y una persona que ve cómo están violentando sus derechos tiene que recibir el apoyo de sus compañeros y del conjunto de público. Lo que se merecen los que gritan e insultan es un reproche social del resto del público, en forma de abucheo o como sea. Esas ofensas no pueden tener ningún eco ni admisión.

Es que parece que da miedo suspender un partido, que el espectáculo debe continuar por encima de todo.

Eso es un error flagrante. La suspensión de partidos se contempla en la legislación. En otros países se hace y es una medida correctiva muy pública. A un campo se va a comportarse cívicamente y no a transgredir los derechos fundamentales de las personas. Estamos hablando de ofensas a la dignidad humana, de un daño a la intimidad moral. Es algo muy serio e incluso podría tener hasta repercusión penal. Con esto no quiero decir que haya que llevar a todo el mundo a un juzgado, pero el daño a la dignidad humana, la ofensa a la integridad personal, está contemplada en el artículo 173 del Código Penal. Y si estas personas no se dan cuenta del daño que hacen, para eso está contemplada la suspensión de los partidos. Ya somos todos muy mayorcitos para saber respetar al prójimo. Y una educación democrática, cívica, éticamente aceptable para la convivencia, pasa por respetar a la otra persona. Y no ser tan sinvergüenzas que, en la grada, desde el anonimato y de manera colectiva plantear esa indecencia buscando la impunidad.

¿Quién está fallando más en este tema? ¿Los clubes, los árbitros, los organismos deportivos, el Gobierno…?

Yo creo que la cuota está repartida entre todos. Lo que no se puede hacer ante un problema es ponerse de perfil ni mirar hacia otro lado ni asumir cierta indiferencia ante los hechos, ni permitir la soledad de la víctima. Yo la vivo muy a menudo porque mi trabajo es estar al lado de las víctimas de la violencia y la intolerancia, y esa soledad hay que combatirla. Y no solamente con gestos, palabras y solidaridades a posteriori, sino en el momento que ocurre tiene que saber que no está sola. Lo que no puede ser es que el agresor se arrope con los colores de un equipo. No es aceptable.

¿Cree que llegará el día en que las gradas de los estadios estén libres de este tipo de sucesos?

La lucha contra la intolerancia y el racismo es una lucha permanente en la historia de la humanidad. Por lo tanto, yo veo muy difícil su erradicación de manera absoluta. Pero creo que podemos reducir al máximo el impacto de este tipo de conductas. Eso pasa por hablar de ello, cuestionarlo y exigir la aplicación de políticas y medidas. Los políticos deben ser conscientes de que tienen que intervenir. Para combatirlo tenemos herramientas jurídicas y tenemos instrumentos de conciencia, como pueden ser los medios de comunicación. Siempre digo que cada vez que hablamos de ello le metemos un gol al racismo y la intolerancia. Y el principal instrumento debe ser la determinación. El decir no a este tipo de comportamientos.

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