sábado, 9 de enero de 2021
30 años de activismo por la Tolerancia, la Convivencia, la Diversidad, la Democracia y los Derechos Humanos
viernes, 8 de enero de 2021
Nacimiento de Simone de Beauvoir
Denuncia realizada por Movimiento contra la Intolerancia
Sostiene que «la libertad de expresión no debe primar a costa de quebrar la dignidad de la persona»
El Tribunal Supremo ha confirmado las condenas a un año de cárcel contra los líderes de las bandas de rock nazi ‘Batallón de Castigo’ y ‘Más que Palabras’ y dos distribuidores musicales por delitos de odio, al considerar que las «expresiones supremacistas de desprecio» vertidas durante una serie de conciertos celebrados en 2010 –que incluyeron gritos de «sieg heil»– no pueden ampararse en la libertad de expresión porque su objetivo era propagar «sentimientos de discriminación».
La Sala de lo Penal ha ratificado, en un fallo del 11 de diciembre, la sentencia dictada en 2018 por la Audiencia Provincial de Barcelona contra Eduardo Clavero y Alberto Gonzalo, líderes de ‘Batallón de Castigo’ y de ‘Más que Palabras’ respectivamente, y contra Eduardo López y Pedro Fernández, responsables de dos empresas que se dedicaban a distribuir el material musical de ambos grupos y a vender ‘merchandising’ obteniendo con ello «pingües beneficios».
Los cuatro fueron condenados como autores de un delito de odio del artículo 510.1 del Código Penal, con una circunstancia atenuante de dilaciones indebidas, a un año de cárcel con la pena accesoria de inhabilitación especial para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena, y al pago de una multa de seis meses con una cuota diaria de diez euros.
El caso parte de una denuncia realizada en octubre de 2010 por el Movimiento contra la Intolerancia ante el Servicio de Delitos de Odio y Discriminación de la Fiscalía Provincial de Barcelona poco antes de un concierto que se celebró el día 30 de ese mes en Sabadell y al que siguieron otros en Málaga y Madrid, actuando ‘Más que Palabras’ como telonero de ‘Batallón de Castigo’.
Según el relato de la Audiencia de Barcelona, que ha acogido el Supremo, se interpretaron «canciones con trasfondo común referidas a la supremacía de la raza blanca y consiguiente discriminación de personas que no pertenecen a dicha raza, con la finalidad de extender el odio y la violencia como consecuencia de la xenofobia y antisionismo que dichas canciones implican, provocando y propagando dichos sentimientos entre los asistentes a los conciertos».
En los temas que sonaron hay frases como «soy un nazi» y «soy un nacional socialista» y se dice que «con los rojos y judíos no habrá piedad, sus mentiras y conflictos iban a pagar», hablando directamente de «ejecutar» y llamando a una «guerra civil ya». «Putos demócratas de mierda, no nos vamos a detener. Os declaramos la guerra, vuestros cuerpos penderán de árboles y farolas, vuestros hijos morirán antes de que puedan nacer, en los campos os pudriréis», reza una de las canciones interpretadas.
Además, en el concierto de Sabadell, al que asistieron unas 200 personas con «estética ‘skinhead'» y «exhibiendo simbología propia del régimen nacional socialista, como esvásticas y cruces gamadas», cada una de las canciones acabó al grito de «sieg heil» por parte del público, así como de «Josué libertad», en alusión a Josué Estebanez, condenado en 2009 por el asesinato de Carlos Palomino en Madrid por razones ideológicas.
Entrevista en radio Sefarad por el 30 Aniversario de Movimiento contra la Intolerancia

En 2021 se cumplen 30 años del activismo por los derechos humanos de la asociación Movimiento contra la Intolerancia (MCI), que preside Esteban Ibarra.
Ibarra inició este siempre comprometido camino el 1 de enero de 1991, en un proyecto denominado ‘Jóvenes contra la Intolerancia’, «para promover desde el ámbito educativo valores democráticos y la tolerancia».
Movimiento contra la Intolerancia creció en objetivos y alcance, consiguiendo hitos como la reforma del Código Penal en el 1995, la creación de las Fiscalías de odio, el trabajo con las víctimas, y en pro de la lucha -de la mano de la FCJE- contra el antisemitismo desde su temprano apoyo a la lucha de Violeta Friedman quien fuera su Presidenta de Honor.
De estos logros y del presente y futuro de Movimiento contra la Intolerancia hablamos con su presidente, Esteban Ibarra, acerca de la dulzura de los logros alcanzados y la toma de conciencia y el sabor amargo del rebrote de intolerancias que están resurgiendo -con la utilización de las redes sociales- en forma de discurso de odio.
Puedes escuchar la entrevista AQUÍ
30 años de activismo por los derechos humanos de Movimiento contra la Intolerancia
Fuente: Confilegal
En 2021 se cumplen 30 años de activismo por los derechos humanos de la asociación Movimiento contra la Intolerancia (MCI), que preside desde Esteban Ibarra desde su fundación.
El 1 de enero de 1991, Ibarra inició esta andadura en un proyecto denominado ‘Jóvenes contra la Intolerancia’, una iniciativa dirigida fundamentalmente al ámbito escolar «para promover desde el ámbito educativo valores democráticos y la tolerancia».
También realizó actividades de solidaridad con las víctimas del racismo, la xenofobia, el antisemitismo y otras formas de intolerancia.
Tras el asesinato de la inmigrante dominicana Lucrecia Pérez a manos de un grupo de neonazis en noviembre de 1992, en Aravaca (Madrid), esta iniciativa juvenil se transformó en Movimiento contra la Intolerancia.
A lo largo de esta cruzada, ha desplegado diversas actividades educativas y acciones judiciales en defensa de las víctimas de los crímenes de odio.
Una lacra, que según denuncia Esteban Ibarra en Confilegal, «persiste en la actualidad, y se extiende en toda Europa, sobre todo a partir de la eclosión del discurso de odio en las redes sociales».
Según informa a este diario Esteban Ibarra, Movimiento contra la Intolerancia ha presentado en 2020 un total de 91 denuncias ante las fiscalías de delitos de odio.
Además, está personada como acusación popular en varios procedimientos judiciales contra racistas, así como contra distintos individuos y grupos violentos que «denigran la dignidad humana y llaman a la agresión».
Entre las denuncias destacan, por ejemplo, una presentada contra quienes estigmatizaron a sanitarios y agentes por estar en primera línea de batalla contra el coronavirus; numerosas de ellas se dirigen contra grupos musicales antisistema «que incitan a la violencia y al odio en sus letras de canciones», difundidas en Youtube, que llaman a matar inmigrantes, guardias civiles o a judíos; y ha denunciado diversas agresiones racistas a inmigrantes.
También presentó una denuncia contra el expresidente catalán Quim Torra por unos artículos que publicó antes de ostentar la presidencia comparando la lengua española con las bestias, si bien no prosperó; otra por presunto delito de odio por una agresión «grave» a un inmigrante en Ciudad Real que casi perdió un ojo; y también tiene un procedimiento abierto en la Audiencia Nacional contra dirigentes neonazis.
Además, da asistencia jurídica en los casos que le llegan a la Oficina de Solidaridad.
En la actualidad, a Movimiento contra la Intolerancia le «preocupa» la «expasión del discurso de odio en Internet y las redes sociales, así como el crecimiento de la xenofobia en nuestro país en el contexto de crisis económica y social», por lo que reclama a todos los partidos políticos un Pacto de Estado que recoja los acuerdos adoptados en Marrakech los días 10 y 11 de diciembre de 2018 en el marco de la conferencia intergubernamental convocada por la ONU por un acuerdo mundial para una migración segura, ordenada y regular.
Además, hace un llamamiento a todas las administraciones para que impulsen la educación para la tolerancia y los derechos humanos conforme prescribe la UNESCO en su declaración de principios.
Y reclama una ley específica contra la xenofobia, así como una estrategia de intervención.
Hace este llamamiento a los partidos políticos en «un contexto de grave crisis económica y ante la emergencia en nuestro país de hechos «racistas, antigitanos, antisemitas, islamófobos, supremacistas y conductas de negrofobia, aporofobia (personas sin hogar) y otras con base en el odio identitario, que evidencian esta intolerancia múltiple».
También lleva meses denunciando que la nueva redacción del Proyecto de ‘Ley de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia’ «discrimina a víctimas de delitos de odio», y así se lo ha hecho saber a laFiscalía General del Estado (FGE), que coincide en la necesidad de sostener la universalidad en la protección de las víctimas de delito de odio y ha puesto de manifiesto su voluntad de potenciar la adecuada y necesaria asistencia a las mismas.
Movimiento contra la Intolerancia también ha transmitido su denuncia a los grupos parlamentarios, y lamenta la «ausencia de respuesta» hasta la fecha.
Por ello, presentó una queja ante el Defensor del Pueblo en funciones, Francisco Fernández Marugán, en la que denuncia que estamos ante una “situación discriminatoria que vulnera los derechos humanos y la igualdad ante la ley».
Espera que el Defensor del Pueblo atienda la queja y requiera a los grupos parlamentarios que modifiquen la actual redacción del Proyecto de Ley.
«Las ONG que luchamos por la erradicación de los delitos de odio vemos en esta redacción un paso atrás de los avances conseguidos en la protección universal de la dignidad, libertades y derechos fundamentales que ampara el Código Penal, por ello reclamamos que se subsabe esta aberración», señala Esteban Ibarra.
Movimiento contra la Intolerancia reclama, además, una Ley Integral contra los delitos de odio.
Informa que en España, según se desprende del último informe de la Oficina de Lucha contra los Delitos de Odio, dependiente del Ministerio del Interior y publicado en julio de 2020, al menos han sido denunciados oficialmente 1.706 delitos de odio en 2019, de los que el 35% son por razón ideológica, el 30% por racimo y xenofobia, y el 35% por otros delitos.
También pide una Ley general por la igualdad de trato y no discriminación.
Y vuelve a reclamar por enésima vez que los agentes, además de reconocérseles el delito de atentado a la autoridad “cuando se hallen en el ejercicio de las funciones de sus cargos o con ocasión de ellas (artículo 550 del CP)”, también estén amparados ellos y sus familias cuando ocurra fuera del acto de servicio, como delito de odio.
Es una histórica reivindicación de los agentes y de Movimiento contra la Intolerancia. Ibarra recuerda en este diario que los agentes y sus familias, que están sufriendo actos de intolerancia, como los acaecidos en Alsasua o en algunas zonas de Cataluña, “no reciben mayor amparo que los previstos para los delitos comunes en cualquier otro tipo delictivo del Código Penal».
Estos objetivos son el deseo para 2021 de Movimiento contra la Intolerancia.
Afirma que de alcanzarse, situarían a España «en la vanguardia mundial de esta causa».
30 Aniversario del inicio de andadura del programa Jóvenes contra la Intolerancia.
Hoy, 1 de enero es el 30 Aniversario del inicio de andadura del programa Jóvenes contra la Intolerancia.
En junio de ese año Esteban Ibarra asumió su coordinación y 30 años después, tras su evolución y desarrollo en MCI, la vida nos permite presentar nuestro balance. Gracias a todos los que estáis y también a los que estuvieron, pues entre todos hemos podido cumplir gran parte del objeto inacabado de nuestro proyecto.
Feliz año 2021, en el 30 Aniversario de Movimiento contra la Intolerancia.





