jueves, 10 de diciembre de 2020

El Tribunal de Estrasburgo condena a Rusia por la “pasividad” de su policía ante la homofobia

  La Corte Europea de Derechos Humanos multa al Gobierno ruso por no impedir las agresiones contra manifestantes LGTBI



La baqueteada comunidad LGTBI en Rusia acaba de lograr una pequeña aunque significativa victoria moral en Europa. El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha condenado a Rusia por la “pasividad” que mostró su policía ante las agresiones que sufrieron militantes de este colectivo durante una manifestación que tuvo lugar en el 2013 en San Petersburgo.

En concreto, los magistrados condenan a las autoridades rusas a pagar una indemnización de 10.000 euros “por daños morales” a una mujer que participó en una marcha LGTBI que se celebró hace siete años en la segunda ciudad rusa, que fue atacada físicamente durante el acto y que finalmente fue arrestada por las fuerzas del orden. Las autoridades  rusas “no tomaron medidas para facilitar el acceso a la convocatoria” y “no protegieron a la demandante de las agresiones homófobas cometidas por los contramanifestantes”, critica la resolución judicial.

El veredicto ha sido adoptado por unaniminad por los siete jueces que componían el tribunal, sin que ninguno de ellos emitiera voto particular alguno.  Según el redactado de la sentencia, las personas LGTBI (Lesbianas, homosexuales, transgenero, bisexuales e intersexuales) constituyen “una minoría vulnerable”  que debe afrontar “la hostilidad del público en Rusia”.

No es el primer revés judicial cosechado por el Kremlin en la corte de Estrasburgo como consecuencia de la política gubernamental hacia las minorías sexuales, calificada de homofobia de Estado por las asociaciones de activistas locales. En noviembre del 2018 los magistrados del TEDH estipularon que las prohibición de celebrar manifestaciones en favor de los derechos de la comunidad LGTBI era “discriminatoria” y constituía una violación de la Convención Europea de Derechos Humanos, de la que Rusia es signataria desde 1996. Además, instaron al Estado ruso a adoptar “medidas sistemáticas durante un largo periodo de tiempo” para revertir los efectos de las políticas homófobas emprendidas en los últimos años.

La pasividad policial que denuncia la corte europea se puso de manifiesto el pasado verano, tras el asesinato de Elena Grigorieva, una activista LGTBI de San Petersburgo. La chica había sido incluída en una lista negra de militantes amenazados de muerte que desde hacía meses circulaba por internet, elaborada por una organización denominada ‘Sierra contra los LGTB’, sin que la autoridad policial tomara cartas en el asunto. Aunque no existen cifras fiables, en ocasiones aparecen en medios independientes el caso de asesinatos de homosexuales en ciudades de provincia.

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